Overblog Seguir este blog
Administration Create my blog

Presentación

  • : Las Razones del Diablo
  • Las Razones del Diablo
  • : Cosas que nos pasan todos los días. Cosas que creemos no son historia, pero lo son.
  • Contacto

Perfil

  • Fausto Lipomedes
  • Ni idea
  • Ni idea

Enlaces

12 diciembre 2011 1 12 /12 /diciembre /2011 12:34

Madrid, 8 diciembre2011 004El frío y la desidia men han obligado a abandonar el campo. El frío, la desidia y la apatía, y os aseguro que estoy positivo y con ganas. Refugio en las calderas de la ciudad. En sus canalizaciones urbanas, bien rematadas, en sus chorros de calor herméticos, en sus luces ambientales y en la gente, en las miles de gentes pegando saltitos.

DSCN0988Fin de semana en la ciudad, con esa típica melancolía, esa vuelta a los orígenes sencillos, esa especie de amabilidad del tiempo sin prisas. 

Repost 0
Published by Fausto Lipomedes
Comenta este artículo
8 diciembre 2011 4 08 /12 /diciembre /2011 19:08

IMG-20111206-00267Fumo un pitillo a las once de la mañana, más o menos, en la entrada de un hotel en París. Hace frío, pero después de estar una hora encerrado en una sala de reuniones con un grupo de japoneses, apatece sentir el frescor y rebajar con él, el calor del cuerpo. De pronto, sin saber de dónde, aparece una chica de no más de veintipicos años. Bajita, con una cara blanca ligeramente enrojecida. Lleva unas orejeras con las que se protege del frio. Me pide muy correctamente un pitillo en francés. Obviamente se lo doy mientras pienso en lo caro que es el tabaco en Francia. Me pregunta que si soy inglés, la respondo en ese idioma que no, y continua hablándome en inglés y me pregunta que qué tal es el hotel. le respondo que es viejo, un hotel de los 70 que no ha sido actualziado. Lo mira y asiente. Me pregunta que qué hago en Paris. Le explico que estoy alli por trabajo y el motivo de mi estancia, y a continuación me dice que ella vive en París en el distrito siete. Muestra un gran interés por mi trabajo y me pide explicaciones con verdadera curiosidad. Le explico cosas. A continuación me pregunta que de dónde soy, le digo que español y me dice que ella habla español. Pasamos a este idioma.La chica fuma y no se va de allí. De pronto me dice que han descubierto un planeta igual que el nuestro pero mucho más grande a no se cuantos miles de años luz. Me quedo sorprendido, y le digo que está un poco lejos, que mejor quedarse en este, después de todo es igual. Ella rie y dice que le da miedo pensar en ello. Fuma tranquila mientras habla. Miro el reloj, he de volver a la reunión con los japonenes. Le digo que me encantaría quedarme un rato charlando con ella, pero que he de irme. Ella sonríe y me da las gracias por el pitillo mientras me lanza la mano para que se la estreche. Nos estrechamos la mano y noto en ella firmeza y un verdadero saludo. Le doy la esplada con una sonrisa realmente sentida y me meto de nuevo en el amplio hall.  

 

IMG-20111207-00293Anoche me sentía desplazado mientras miraba las vistas desde mi habitación. No hay nada que hacer en una habitación de hotel excepto meterte en la cama o salirte de ella. Había estado dando un largo paseo por los Campos Elíseos con una vieja amiga. Me gustó, pude saber un poco más de ella, de su ánimo, de sus puntos de vista sobre algunas cosas.

 

IMG-20111206-00289Descubro que le entusiasma la idea de plantar un huerto, descubro cómo se lleva con sus hijos y con su ex marido. Descubro los kilómetros de su coche, la última bronca en el taller con él, descubro qué piensa sobre el lugar en el que trabaja y sobre su afición al deporte, que libro está leyendo o que hará estas Navidades. Paseamos durante largo rato en una noche húmeda de nubes negras y veloces que cubren una luna a medio llenar lejana.

 

IMG-20111206-00282Ha sido un día largo que lo mejor que ha tenido es el Louvre una vez ya cerrado. No volveré a ver el Louvre como lo vi anoche, sin gente, vacío, oyendo mis pasos por sus largas salas. No hay gente excepto un pequeño grupito de afortunados del cuál formo parte. Nos ponen una guía, pero pronto de alejo de ella y me pierdo por las salas del museo. Hay cierto misterio en el paseo.

IMG-20111206-00277No puedo dejar de acordarme de ti, y además obsesivamente. No se me ocurre nadie con quien quisera estar compartiendo estos momentos excepto contigo. No se me ocurre nadie que pudiera disfrutar más que tú de estas salas. Miro La Victoria y su cuerpo perfecto y recio y me gustaría que tu estuvieras sintiendo lo que yo siento ahora. 

IMG-20111206-00273Recuerdo que me has hablado de la Venus de Milos y aquí estoy, frente a ella. Observo su belleza y la entiendo. Puedo ver a través de tus ojos el marmol cincelado con una especie de malla, su postura graciosa, sus perfectos pechos y su apacicble mirada. 

IMG-20111206-00275Es impactante recordar el colegio, recordar la página de aquel viejo libro de arte donde se mostraba la foto de Diana, y hela aquí, perenne, igual de quieta y gracil al mismo tiempo. Me quedo quieto observándola, paralizado, tan de marmol como ella. No se si moverme o darle la espalda, pero hay tanto que ver. 

IMG-20111206-00278He de ver todo esto contigo, es los único que me repito. Paseo, avanzo, las manos entrelazadas a mi espalda y girando mi cabeza a derecha e izquierda. Se acaba mi tiempo como en un cuento de encantamientos. Ahora voy casi corriendo sintiéndome incapaz de meter dentro de mi todo lo que quiero tragar. Me siento lleno y con hambre al mismo tiempo. 

IMG-20111206-00283A lo lejos la Gioconda, pero ahora está el grupo allí. Volveré luego cuando pueda estar solo con ella. Resuenan mis pasos sobreel viejo suelo de madera de los pasillos. Me quedan sólo minutos y miro las obras como escaneándolas. He de estar aquí contigo, me repito, sentir la belleza contigo, mirarte de reojo y observar tus expresiones, tus ojos abiertos, tus ganas de absorber lo bello. 

IMG-20111207-00298Mientras tanto vuelvo, en silencio, en el silencio del cielo, deseando verte y contarte, deseando volver de nuevo. 

Repost 0
Published by Fausto Lipomedes - en Cosas de todos los días
Comenta este artículo
22 noviembre 2011 2 22 /11 /noviembre /2011 01:21

15-16 y 17 de septiembre 2011 049Son así los artistas. Sobre todo son artistas. Con ese arrebato vital que roba el aire de los demás, el poco aire que tengas o puedas tener. Con esa peculiar forma de ver las cosas, con esa sencillez para desenredar nudos, con esa facilidad para desmenuzar y explicar, con esa capacidad para conceptualizar en un simple trazo cualquier complejidad. Es asombroso observarles y escucharles. Y cómo les gusta hablar y poner en duda, y profundizar y rodearse de situaciones complejas y difíciles para, con un movimiento crear una forma en curva de dulce tacto, un color, un volumen que reduce todo al origen primigenio, la primera celula indivisible de la vida. Los artistas y su mundo. tengo la suerte de estar muy cerca de uno de ellos. Esa sonrisa que se pinta en su cara pues todo es arte y volúmenes y colores, esa capacidad para ver la forma en que otros artistas expresan el mundo. Nos acercamos a un grabado. Me gusta, dice la artista. ¿Qué ves ahí? pregunto yo mientras observo un rectangulo oscuro asentado sobre una tierra frágil, y sobre él, latigazos etéreos rojizos, combas que rozan a aquel rectángiulo oscuro. ¿Cómo que qué veo?, dice. No veo nada, simplemente me gusta lo que veo, me responde la artista. Yo miro aquellas formas, trato de buscarle un significado. Supongo que me falta esa capacidad de no ver nada, supongo que me falta esa capacidad para concentrarme simplemente en sentir algo en su globalidad sin importarme sus razones, sólo ese momento, esa idea que alguien ha llevado a un papel, una idea que mañana no será, una idea que el propio artista habrá olvidado ya y deja para los demás, pues ya estará en otro pensamiento, o en otro momento creativo que no volverá a repetirse. Pienso en todo esto mientras tomo un pincho de tortilla en un polígono industrial, en un bar de obreros de la metalurgía de palillo en los dientes, coñac y enormes buches con el cuello levantado hacia el televisor dónde escuchan al recién ganador de las elecciones generales. Uno repite tres veces: son el mismo perro con diferente collar. Una vez más lo vuelve a decir. me cojo mi café y me salgo al exterior. Quince minutos después llego a uan especie de nave industrial del polígono. Entro. A mi derecha un guarda jurado tras un cristal que me pide el carnet. Torpemente apunta mi nombre en un papel, me pasa otro por debajo de la ventanilla de cajero de banco, me dice que lo firme. Al otro lado de la sala unas señoras de la limpieza hacen eso, limpiar, una sala de reuniones de sillas metálicas de esas que hacen mucho ruido cuando trpiezas con ellas. Una sala nada acogedora. La puerta que da a la calle es de estas que se abren cuando pasas cerca. Espero y cómo no se que hacer me paseo por el hall también destartalado y las puertas no paran de abrirse. Me propongo no moverme más para que no me digan algo asi como: niño, quieres dejar ya de tocar los cojones guapo. Me pongo a leer el papel que me ha entregado el guarda jurado que se titula: Instrucciones en caso de emergencia, y dice así: 

Si durante su estancia en nuestras instalaciones surgiera alguna emergiencia: 

Mantenga la calma

No corra

No utilice montacargas, ni cabinas de personas.

Si esta visitando a una persona, no se separe de ella y siga sus instrucciones. 

En el caso de haberse quedado solo, informe de su presencia a las persoans del área donde se encuentre. 

Esté atento a las instrucciones que serán dadas por el personal de las brigadas de emergencia. 

En el caso de evacuación: 

Siga las instrucciones del personal de evacuación. Le reconocerá por llevar un chaleco de color amarillo. 

Siga las señales de evacuación que le llevarán hasta la salida más próxima.

En el punto de reunión externo hágase conocer y espere con el resto de las personas.

Si fuera horario nocturno o festivo y no hubiera nadie de brigadas, siga las órdenes del Centro de Control. 

 

Se me abre la boca, pienso en el modernismo, pienso en Diego Rivera, en tí, en la piedra, en los atardeceres, en tejados y rios, en catedrales, en tus ojos mirando el arte, en tu expresión de enigma con la boca entrabierta deduciendo el origen del Universo.

07.11.2011 029Un avión pasa sobre mi cabeza silbando camino de las pistas de aterrizaje. 

 

Repost 0
Published by Fausto Lipomedes - en Cosas de todos los días
Comenta este artículo
17 noviembre 2011 4 17 /11 /noviembre /2011 13:34

IMG-20111115-00248Miras la fachada de Correos esta templada tarde. Ves la luz dorada del atardecer posarse sobre la piedra blanca y hay cierto confort en ello. El tráfico parece hacer menos ruido. Hay un gran suspiro general, una especie de aceptación de la fatalidad de nuestra raza. Las personas vuelven a su casa con sus hijos, sus parejas, con sus libros o su música. Intentaremos hacer eterno este rato hasta que la realidad de mañana por la mañana vuelva a transformarnos. Ahora estamos dorados, mirando al horizonte, sintiendo una brizna de viento, cerrando los ojos y sintiendo el color y la templanza en los párpados. Silencio, a lo sumo rumor. Es la hora de ciertos olores y tonos. Es la hora de miradas cómplices, de besos y caricias, de arrumacos, de suave sexo, de te quieros, de abrazos desesperados, de sonrisas y de sueños, un momento de sosiego. 

Repost 0
Published by Fausto Lipomedes - en La crisis
Comenta este artículo
14 noviembre 2011 1 14 /11 /noviembre /2011 11:35

14.11.2011 002¡Joder que aburrimiento de lunes! Cada día son más languidos los días en medio de esta sociedad silenciosa. Llego al despacho y parece que entro en el convento de clausura de las Clarisas, todo dios mirando su pantallita de ordenador, metido su cerebro en las ventanitas, colorcitos y pestañitas de las magníficas aplciaciones informáticas. Esto se nos muere hermanos. Una especie de baba densa escapa de nuestro labios carnosos y rojos. La sociedad del conocimiento ¡y una mierda!, la sociedad del desconocimiento, la del conformismo, la del ¡no soy nadie! si no me dicen quien he de ser, que he de hacer y de qué manera. La sociedad de la ausencia de la iniciativa, sólo soy uno más engrosando la iniciativas de los demás. ¿Esto siempre ha sido así?  Suena el despertador y cae sobre mi el aburrimiento, como una especie de losa de cemento, una hecatombe silenciosa.  ¿Dónde vamos? me pregunto, ¿dónde voy, formando parte de qué ganado? ¿En qué encrucijada me he metido? En realidad no he hech nada distinto a lo que he hecho siempre y sin emabrgo no reocnozco mi entorno. Algo ha cambiado, una especie de vainas del espacio que ha invadido los cerebros. Nenes, veo nenes a todas hora y en todas partes, nenes y nenas jugando con cubos de colores en un pequeño trozo de cesped en medio de un estercolero de mierda. nada ocurre, pero ocurre a tanta velocidad que parece que ocurren muchas cosas. 

Repost 0
Published by Fausto Lipomedes - en Las razones del diablo
Comenta este artículo
13 noviembre 2011 7 13 /11 /noviembre /2011 21:20

13.11.2011 008Tú en tu hayal, y yo en éste de seres humanos. ¿Qué pasa los domingos que los autobuses van llenos de personas mayores perfecta y ridículamente acicaladas?  Torpes, de mal humor, rígidas, siempre mirando con esa expresión de desaprobación. ¿Por que los viejos tienen tan malas pulgas? ¿Por qué la mayoría parece protestar por todo? ¿Por qué parecen tener más derechos que los demás? ¿simplemente por la edad? La edad da sabiduría, pero hay mayores que parecen achocharse, volverse ceñudos y malhumorados, con esas bocas cerradas, en curva hacia abajo, siempre cabreados.  Madrid estaba lleno de gente. Se nota en el ambiente ropas de domingo, ropas planchadas, un poco rígidas sobre los cuerpos por su poco uso. Familias que salen rojas de comer abundantemente. Lazos rojos, olor a colonia, muchcachas y muchachos excitados, montones de inmigrantes, todos ellos en medio del decorado melancólico de los domingos. 

13.11.2011 009El domingo tiene esa especial sensación de final. De hecho, esa sensación le acompaña durante sus veinticuatro horas. Se quiere alargar el domingo, pero tiene iguales horas que cualquier otro día, y si lo intentas alargar te metes en la madrugada del lunes creyendo que aún estás en domingo. Mañana es lunes. 

Repost 0
Published by Fausto Lipomedes - en Días de soledad
Comenta este artículo
11 noviembre 2011 5 11 /11 /noviembre /2011 20:59

10.11.2011 006Pasan los días indolentes. Se suma el tiempo en las piedras. Se pelan los cables. Se adormece la naturaleza mientras vamos y volvemos, una vez más. El ruido sustituye las conversaciones, las imágenes, la imaginación. 

10.11.2011 008Luces, quietas y en movimiento. Carrilitos y orden, y ordenes, y montones de señales, y de símbolos. Rutina ruidosa y al mismo tiempo silenciosa. Colores vivos y otros mortecinos. 

11.11.2011 003Pasa el tiempo, indolente e insensible, sin sentir nada, atrapando en los ojos las imágenes que te parecen bellas. Recordándolas, repitiéndote a ti mismo que es bello. Pasa el tiempo que no vuelve, un minuto detrás de otro, un café, un cigarillo, te sientas y te sientes a ti mismo, y escuchas a tu organismo y buscas tu equilibrio, ahora, aquí, ayer, anhelando el orden y la lógica. Pasa el tiempo invariablemente, tan en punto, tan preciso. Pasa el tiempo y lo aceptas, y también lo que pasa en él aunque en él nada ocurra. 

Repost 0
Published by Fausto Lipomedes - en Días de soledad
Comenta este artículo
8 noviembre 2011 2 08 /11 /noviembre /2011 14:19

07.11.2011 034Siempre estamos exigiendo, ¿verdad? Siempre queremos que nos quieran, que nos anhelen, que se mueran por nosotros. Nos gusta sentirnos deseados, nos gusta ser el centro del Universo de nuestro semejante. Sí, es así. A todos nos gusta que de vez en cuando nos hagan sentir así. Y también nos gusta anhelar y desear, sentir que no podemos vivir sin alguien. Es, simplemente, un juego de alternancias. Sigo pensando que el otoño se escapa sin remedio. Se me antoja mla estación más corta que cualquier otra. Hoy ha sidoun día extraño. Anoche hice en casa un pequeña, pequeñísima maleta para viajar hoy. Calzoncillos, calcetines, un cepillo de dientes, una camiseta limpia y un libro para el tren. He llegado al trabajo y me he metido en la página de Renfe. he estado escrutando billetes y calculando horas. la idea era estar contigo, dormir contigo y volver al día siguiente por la noche. Amor express, pero después de todo amor. A pesar de que ayer te dije que no me apetecía, se ha impuesto la oportunidad de verte. Justo cuando estoy viendo la página de los billetes suena el teléfono. Ponen una reunión a las cinco esta misma tarde. Me da igual, pienso. Desde el lugar en el que tengo la reunión hasta la estación puedo estar en 30 minutos. Más llamadas. Aparece alguien en el despacho, me entretiene, se va. Las 12.40. Decido hablar contigo antes de coger el billete. Hablo contigo y no encuentro el modo de decirte que nos viéramos esta tarde. Tienes tu curso, se me había olvidado. Después va a verte no se quién, me hablas de tu sábado en las montañas con no se quién. Y pienso qué pinto yo en todo eso, quién soy yo dentro de esa realidad. Cuelgo. me anulan la reunión de las cinco, me río. Todo cambia, todo es un flash, una sorpresa, todo es nuevo y cuando vas a por ello ya se ha vuelto viejo. Sigo en mi arcaico y vetusto pensamiento lineal, al menos me permite seguir leyendo. 

5 noviembre de 2011 006

Repost 0
Published by Fausto Lipomedes - en Días de soledad
Comenta este artículo
5 noviembre 2011 6 05 /11 /noviembre /2011 20:27

03.11.2011 013Ha sido un sábado de lluvia. Anoche volví a casa en mi viejo Volkswagen sin calefacción. Los cristales se empañaban y tenía que abrir las ventanas para poder ver la carretera delante de mí. para en el centro comercial de la carretera para comprar algo de comer, pero dada la densidad del tráfico, decidí llegar hasta el pueblo y hacer la pequeña compra en el supermercado de la localidad. Ayer la ciudad eraun caos. Llegué a casa pensando que igual podría haber goteras, pero no,todo estaba seco y me sent iconfortable dentro de ella. Fuera seguía lloviendo. Una lluvia fina que convertía el horizonte en una especie de acuarela de colores difuminados. Apetecía estar tras el cristal escuchando el agua. Acabo de hablar contigo y desde luego que tenemos nuestras vidas abandonadas.La mía, al menos, así la siento. estoy realmente vago, sin ganas de hacer mucho, por no decir que sin ganas de hacer nada. Creo que lo único que me mueve es mi trabajo, y de él ya sólo me empuja el dinero con el que puedo seguir viviendo. He peridido el gusto por las cosas, o al menos por la mayoría de las cosas. Me sigue gustando oir buena música, me sigue gustando el sonido del motor de mi viejo Volkswagen o subirme a un bicicleta y sentirme con esa primera independencia de movimientos que da a los niños su primera bici. Me sigue gustando hacer fotos y meterme en la cama con un buen libro, me sigue gustando sentirme limpio, ver una buena película y pronosticar el placer de llegar a casa y quedarte en bolas después de un día de estar de aca para allá. En fín pequeños placeres silenciosos. He perdido mi capacidad de relación y realmente nada llama mi atención. Etapa apática que no se si pasará o si profundizaré en ella. Hoy he visto las fuertes lluvias por el Norte, las carreteras llenas de agua de Cantabría y el País Vasco y he deseado estar en ellas junto a tí, cuantas veces hemos estado en ellas, y quiero volver a estar. Acabo de hablar contigo y siento comonsi retuviéramos las emociones, o al menos el camino de llegar hasta ellas. debe de ser la distancia, deben de ser los contornos de nuestra dos vidas golpeando el uno contra el otro como como si fueran dos grandes globos. Todo pasará, cómo bien dices.Desde luego que todo pasará. Gracias por la llamada.  

Repost 0
Published by Fausto Lipomedes - en Cosas de todos los días
Comenta este artículo
4 noviembre 2011 5 04 /11 /noviembre /2011 14:13

Mi mundo sentimental se divide en dos polos, quizás en dos partes. Tiene encuentros maravillosos, vivencias enriqucedoras que convierto en multitud de recuerdos. Tiene esencias guardadas en la tela de camisas y almohadas que se evaporan con el tiempo, rastros de momentos y más recuerdos. Mi mundo sentimental vive mucho tiempo en la nostalgía y queda a menudo definido por un suspiro. Mi mundo sentimental carece de capacidad de planificación y lo sostiene una raíz profunda que parece no necesita nutrientes. Mi mundo sentimental es básicamente pensar en él, conformar la realidad a ese pensamiento y convertir en equilibrio la nostalgía. Mi mundo sentimental se sustenta en la imaginación, y como no tengo mucha, la poca que tengo la estrujo como a un trapo aún húmedo. Mi mundo sentimental son objetos que alguna vez rozaste, objetos silenciosos que esperan una ubicación definitiva. Mi mundo sentimental tiene pasado, del cual vivo, el presente que ahora describo y carece de futuro, pues el futuro son pequeños presentes que, enseguida, pasan a ser pasado. Es como un curriculum que no para de engordar pero sin puesto de trabajo. Mi mundo sentimental sólo me gusta porque tu eres parte de él. Mi mundo sentimental está en un escaparate, solo, detras de una luna, preciosamente iluminado, y con un letrero en el que se indica su precio. Todos los días lo miro, todos los días me detengo y lo anhelo, pero no tengo suficiente dinero. 03.11.2011 017

Repost 0
Published by Fausto Lipomedes - en Cosas de todos los días
Comenta este artículo