Overblog Seguir este blog
Administration Create my blog

Presentación

  • : Las Razones del Diablo
  • Las Razones del Diablo
  • : Cosas que nos pasan todos los días. Cosas que creemos no son historia, pero lo son.
  • Contacto

Perfil

  • Fausto Lipomedes
  • Ni idea
  • Ni idea

Enlaces

14 mayo 2009 4 14 /05 /mayo /2009 15:18
Jueves de pre puente en Madrid, en la Gran Vía. No es que se ya se haya ido todo el mundo a las playas de Levante. La policia, simplemente, ha cortado la circulación. 

Mañana trágica, mañana inquieta, llena de incertidumbres. Otra conversación con alto directivo que baja a segunda división. Preocupación. ¿Qué hago con mi vida, de la que no me he preocupado hasta ahora?.

Festival de banderas rojas. Hombres y mujeres que se manifiestan no se muy bien porque. Supongo que debe de ser por lo de la crisis. Día festivo. Conversaciones excitadas entre los grupos de manifestantes. Anoche viendo el fútbol, esta mañana en las calles, ¿y mañana?. Racimos de manifestantes en busca de bares, cervezas, chupitos, sonrisas y risas. Boces altas, pitidos, sirenas, miro el reloj, llego tarde, no vienen autobuses, me tiro al metro, hasta arriba, más manifestantes por abajo. Planean cenas, algunos pasar en la capi el fin de semana. 

La policia impasible, defendiendo los derechos de algunos, los mios desde luego no. Hablo con mi chica, desde ayer desaparecida, es así. Todo es así, como es, y como seas tú, como lo veas o que pienses, es indiferente. Déjate llevar por la marea, dejate mecer por la brisa, no hay prisa, el mundo ha empezado a desacelerar, siente la frenada, toma el Sol, siéntelo en la cara. 

Elige ser arenque o sardina, abrete de piernas, dejate inundar por la tibieza, siente tu grandeza, a la mierda el trabajo, quedate con la pereza.  eso sí, come bien, dieta mediterránea, mucha fruta, hortalizas, verduras, aprovecha la época, compra cerezas. País de bienestar, país lleno de vida, pero dormido y poco serio. Anoche debate en la televisión, grandes temas macroeconómicos, yo cenando hamburguesas y tomate, natural claro.

País de vendedores, de hombres en barras al estilo western, desafiantes, hombres, hombres manducones, chulos, listos, cargados de razón, hombres de michelines, fumadores, de barriguita rebosante sobre el cinturón. Arregladores de problemas con lenguajes bruscos, con gestos y gruñidos.

Mañana inquieta y variopinta, mañana de exasperación. Mañana desolada, mañana en la que te sientes extraño, en la que nada parece estar en su sitio, o en la que tú, no estás en el tuyo.  Llega la tarde. Todo en calma. Los grupos se dispersan, a comer, a zampar, este fin de semana a ver más fútbol, más Liga, más Champions, más deporte español, con cerveza, en el sillón, rascandote un cojón. 
Repost 0
Published by Fausto Lipomedes - en Cosas de todos los días
Comenta este artículo
13 mayo 2009 3 13 /05 /mayo /2009 21:07
Juntos pero separados. Haciendo lo mismo pero cada uno a su aire. Da igual que sean kilómetros, miles o cientos, metros o centímetros, nada existe sin la comunicación. Tendemos a estar separados y en silencio  No hay nada peor que el silencio, el silencio cuando debería de haber información. El silencio que se mete en la cabeza y te llena el cerebro de negro. Islas en medio de la planície y desiertos en medio del mar.

Nos ignoramos, parecemos imanes de igual polo, nos repelemos. No hay contacto, nos da miedo tocarnos. Miramos al frente, de lado sólo de reojo. Vamos todos juntos como si nadie fuera con nosotros. Somos sociables en nuestras tribus, pero no hacemos manada. Todo el día oyendo términos como solidaridad, integración, aceptación, pero somos animales solitarios, de difícil relación. 

¿Es dignidad?, ¿es indiferencia? Seguramente sea miedo. Hablamos de auras, hablamos de personalidad, de necesidad de espacios propios, pero en realidad sólo somos animales tímidos y desconfiados.  Nos juega malas pasadas la mala imaginación, nos educan en la precaución, en no hablar con extraños, en lobos que se comen niñas, en no abrir puertas, en encerrarse a cal y canto, instalamos alarmas "cada mochuelo a su olivo".

Lo peor es el silencio. Lo peor es la imaginación, encargada de construir lo que no conocemos. Lo peor es el desconocimiento, el no saber, el intuir, ignorar un trozo de realidad, un trozo de vida que no podemos sentir ni tampoco compartir. Lo peor es la desesperación de querer saber y no poder. 
Repost 0
Published by Fausto Lipomedes - en Cosas de todos los días
Comenta este artículo
12 mayo 2009 2 12 /05 /mayo /2009 13:14
Creo que padezco claustrofobia. No soporto lo hermético de ciertos lugares. Pero no sólo padezco claustrofobia física, sino también anímica. Me resultan rechinantes las conductas férreas, la inflexibilidad y la sinrazón de algunas posturas aprendidas que no sentidas.

Los espacios herméticos no dejan huecos ni espacios. Falta el aire, no hay oxígeno, y es impensable que en ese ambiente brote algo. Lo hermético se construye con elementos artificiales, pues la tierra no permite su creación. La tierra es porosa, por ella circula aire, en ella penetra agua, en ella anida y germina la vida. Si nos fijáramos en la naturaleza podríamos aprender muchas cosas, entre ellas que es inviable ser hermético, o simplemente pensar siempre lo mismo.

Hay multitud de factores, de incidentes, de circunstancias que pueden provocar, dudas, que exigen replanteamientos o incuso cambios de posición, aunque sólo sean temporales, porque nuevos factores, incidentes y circunstancias, nos pueden volver a hacer cambiar de opinión.

También puede modificar nuestro criterio el cambio de ubicación, un nuevo entorno.  Hay lugares que nos pueden infundir más libertad, hay lugares donde nos sentimos más guardados, refugiados o escondidos. Hay otros más perversos, agresivos, que te exigen convertirte en una especie de personaje de videojuego, superando pruebas, trampas, acertijos. 

Hay influencia de amigos, hay consejos, hay doctrina, hay cariño, hay recelos, hay envidia, a veces simples ganas de mandar, de disponer de súbditos a los que organizar, dirigir, censurar, destacar o humillar frente a los demás. Entiendo el maremagnum de influencias, de elementos que impactan en nuestro cerebro capaces de modificar nuestro pensamiento y, consecuentemente nuestros sentimientos, nuestra conducta y nuestro comportamiento. 

De la naturaleza somos los seres más inestables. Núnca seríamos árboles porque núnca decidiríamos ser cerezo, castaño o roble para siglos de una posible existencia. Somos un soplo en el tiempo, vivimos por un un brevísimo espacio y, sin embargo, cuantas cosas somos, dejamos de ser, o queremos ser a toda costa.

Ni siquiera somos similares a aquello que construimos. No somos torres inamovibles, tampoco faros ni dolmenes, ni mucho menos monolitos o columnas de victoria. Somos flexibles, maleables, blandos. Si presumes de rígido, como máximo sólo eres dúctil. Si te comportas como un ser inamovible e inquebrantable, simplemente es mentira. Tarde o temprano sale esa esencia humana, innata a nuestra especie, de continua duda, de constante debate, de permanente equilibrio entre el bien y el mal, mi egoísmo o mi generosidad, mi interés o el general, mi suerte o mi mala suerte, mi futuro o mi presente, mi seguridad o mi riesgo.   


Repost 0
Published by Fausto Lipomedes - en Cosas de todos los días
Comenta este artículo
11 mayo 2009 1 11 /05 /mayo /2009 21:30

El día ha sido como anónimo. El día ha sido para recordar, para quedarte solo pensando. Mi chica se ha ido de nuevo, y es alucinante como los huecos, los vacios, se agrandan hasta hacerte sentir solo. Casi se podría decir que se rien de ti. Hoy me he fijado en la cantidad de gente sola que hay en Madrid. A veces pasa desapercibida, otras veces es evidente. Hoy, un conocido mio me ha dicho: "en cuanto tienes la tiña, pasan de ti". Se refería a la actual situación económica, y cómo todo el mundo le ha dado la espalda en estos momentos en que va a perder su trabajo, lo que el ha interpretado como tener la tiña. 

Sea por lo que sea, hoy he visto mucha gente sola. Supongo que si te sientes solo, buscas elementos similares a ti. Es igual que cuando tienes en la cabeza comprarte un coche. No paras de ver ese coche por las calles.

Gente sola, preocupada, ensimismada en sí misma.  Mi conocido se ha quedado sin su pedestal, sin su mundo, y no sabe estar sin él. La crisis llega a los barrios residenciales. Ya no hay clases obreras, capaces de hacer de colchón en estas situaciones, tampoco hay guerras probables que exijan reconstruir todo después de destruirlo.

He quedado a comer con él y ha llegado en un Mercedes de no se cuantos millones. Hemos hablado de su situación en un restaurante de lujo, el con su "rolex", yo con mi "omega". Pescado a la plancha, ensalada de tomate con orégano y salsa de aceitunas, vino, postre y café. Desesperado. No necesita un trabajo, necesita mucho dinero para poder mantener su nivel de gastos corrientes. Su ausencia de ingresos le ha dejado sin vida. Se ha quedado solo. 

Hoy he visto gente sola. Niños vestidos de hombres tratando de serlo, hombres que se convierten en niños asustados, mujeres tratando de ser más fuertes de lo que eligieron ser. Cansados y cansadas de sonreir. Fingir, decir que esta todo bien, reír, simular, ya no da dinero. Ahora es quizás, el tiempo de las esencias, le toca al otoño vivir. Sobran flores, sobran petalos y capullos, se buscan raices, discretas pero fuertes.  

Hoy pareciánse haberse perdido las tendencias, parón de lo guays y de lo que no hay que perderse. Hoy era un día de desconcierto. ¿Qué hacer sin alguien que me marque el camino? Supongo que la soledad es una pérdida de cierta organización, y cada uno tenemos la nuestra. Habrá quien no sepa que hacer sin su absurdo estress, tanto para ganar dinero como para gastarlo. Hoy mi chica se ha ido, y mi soledad es de otro tipo.  

Repost 0
Published by Fausto Lipomedes - en Cosas de todos los días
Comenta este artículo
10 mayo 2009 7 10 /05 /mayo /2009 22:48

Palabras, montones de palabras. Somos agua, o eso dicen los científicos, pero también palabras, conceptos, términos. Necesitamos expresar nuestras ideas, nuestros sentimientos, nuestros anhelos, nuestras esperanzas y frustraciones con palabras. Necesitamos explicar el pasado, y dibujar el futuro, y sólo tenemos nuestras palabras. Una representación abstracta de lo real mediante sonidos, sílabas, reconocibles por quien nos escucha. ¿No resulta arriesgado?. ¿Y si nos esquivocamos en la exacta utilización de un término? ¿Cambia el criterio de nuestro escuchador a cerca de cómo interpretamos el mundo por el mero hecho de no saber expresarlo oralmente?. 

Estoy un poco mareado. Mucho vino, mucha bicicleta, mucho Sol, mucha tristeza. todo ello es un cocktail peligroso. Suena Mozart, últimos conciertos con mi chica, que mañana parte hacia otro planeta.

La vida es un bola, la bola que conforma el "ahora". Lo que me importa es el ahora. Olvido el pasado, y el mañana no tengo ni puta idea de por donde ira. Vamos haciendo presente con esa bola, que lenta se desplaza. Avanza la bola, o rueda, por la linea de la vida, y sin darnos cuenta vamos creando la trayectoria, no sabiendo muy bien, que es pasado, que presente o qué futuro. Lo importante es deisponer de una de esas bolas del "ahora", el resto que más da. Ninguna bola es igual a otra, ni pasada ni futura. Nos empeñamos en entrelazarlas, pero son independientes. Si tienes bola, disfrutala, metete dentro de ella, y rueda con ella, mareate dentro de ella, flota en su interior. Núnca me gustó Jane Fonda, pero dijo algo inteligente y único: La vida va por círculos, y entre círculo y círculo, sólo hay mierda. 

 

Repost 0
Published by Fausto Lipomedes - en Cosas de todos los días
Comenta este artículo
9 mayo 2009 6 09 /05 /mayo /2009 22:34
Sigue vigente el dicho aquel "Sábado, sabadete, camisa nueva y polvete". Modificado, adecuado a nuestros días. Los tres "nens", con lo que más quieren en sus vidas, sus coches. En chandal, con sus zapatillitas de deporte, con sus mangueritas, dejando sus vehículos relucientes para ir a buscar a sus chorvitas y pasearlas por ahí. Vida normal, o lo más normal que es posible observar un sábado por la mañana. 

Una chorvita. ¿Seria ella  eh?, ¿mal carácter? ¿Tiene claro lo que quiere?. Yo creo que sí. Me he pasado la mañana escuchando con mi chica un tema de Fito y Fitipladis: Soldadito Marinero. El tema va de un tipo que conoció a una sirena, "de esas que dicen te quiero si ven la cartera llena". "Escogiste a la más guapa, y a la menos buena".
Os dejo la canción, es maravillosa. Me la ha enseñado mi chica hoy.  

Volvamos con nuestra chorvita. Se llama Mariela. Si habéis escuchado la canción, entenderéis porque. Me imagino a esta chorvita poniendo e imponiendo miles de condiciones para llegar hasta su intimidad. No tiene pinta de espontánea en este terreno. Chorvita exigente, seguro que lleva recto a su chico como a una vara, haciéndole ver claramente los distintos pasos, etapas y capítulos que tienen que recorrer juntos para ser felices en un futuro. Hay gente que te impone la felicidad, su felicidad, o quizás la idea más aproximada que tienen de lo que es ser feliz en esta vida. Si fuera yo su chico, tiraría de esa cadenita tan intencionadamente puesta en su cuello, como si de una cadena de water se tratará, hasta eliminar mi problema. 

Las Marielas te meten en grandes naves de consumo los sábados por la mañana, antes de comer. Sigues con el chandal y con tus zapatillitas de deporte, y ni se te ocurra protestar o desfallecer, no vaya a ser que no eches el polvete del sábado. Y aún pueden ir más allá. Como te descuides puedes verte cogiendo dos criaturas de cualquier estante y cargar con ellas hasta que decidan irse de casa o echarte a ti de ella. 

 Los churumbeles crecen. La Mariela ha perdido su prestancia. Sus tetas se han caído y tu has echado barriga, pero la relación de mando y obediencia sigue siendo la misma. Vida de piernas doloridas frente a estantes repletos de artículos, bajo una luz blanca agresiva, con mensajes de ofertas como fondo. La Mariela sabiendo qué busca y tu sin tener ni puta idea de lo que es, sólo acompañándola, sacando la mejor paciencia de dentro de . Eres un hombre de fe, ciega fe en que ella quiere lo mejor para

Bajo alguna de estas sombrillas estamos mi chica y yo, disfrutando de un Rioja fresco y una tapa de queso. Nos aturde tanta gente. Nos hemos topado con el mogollón humano de los sábados. Montones de Marielas circulan a nuestro alrededor, como tranvías, incapaces de salirse de sus vías. 
Repost 0
Published by Fausto Lipomedes - en Cosas de todos los días
Comenta este artículo
8 mayo 2009 5 08 /05 /mayo /2009 10:09
Día bochornoso en Madrid. Se ha medio nublado, pero la temperatura volverá a ser alta. Tormentas de verano, dolor de cabeza. Gente con la boca abierta. gente desgastada, comienza la lucha contra el calor en esta ciudad. Viernes, acaba la semana, al menos la laboral. Anoche fui al teatro, noche templada, terrazas llenas en Lavapiés. Los mismos personajes de hace 20 años en el barrio mezclados con los nuevos inquilinos. La fusión ha sido total. Vimos una obra de Valle-Inclán, no se me ocurre un barrio mejor para representar una obra de este autor.

Tengo unas ganas locas de vivir. Supongo que esto va asi, a rachas. Supongo la vida como una escalera por la que subes y bajas, en medio está el vacío. Supongo que a veces la bajas corriendo, que otras la subes pesadamente. Te cruzas con gente en la escalera, miras de reojo o te miran con el rabillo, también miras por el hueco para ver que alto has llegado o cuanto te queda por ascender. La caída te da miedo y huyes a refugiarte a las paredes. Te paras en el descansillo, te detienes a tomar aliento,  

Tiene cosas extraordinarias la escalera de la vida, lo mejor la gente que a veces te encuentras en un descansillo. Tu dices si subes o bajas, y ella si está en ascenso o en descenso. Tu cuentas que cosas has encontrado plantas más arriba, y ella qué por los sótanos o qué cuando acaban los peldaños. Ocurre a veces, que esa persona decide subir o bajar contigo, y eso es maravilloso.


Repost 0
Published by Fausto Lipomedes - en Cosas de todos los días
Comenta este artículo
7 mayo 2009 4 07 /05 /mayo /2009 11:59

Nuestros responsables de conseguir que Madrid sea sede Olímpica en 2016, nos han colocado unas manitas multicolores e inocentes para que al verlas nos entusiasmemos con el reto. Las manitas dicen "Hello everyone", que todos sabemos que quiere decir: Hola a todo el mundo. 

No me imagino unos holas sinceros ni llenos de cordialidad. Me imagino unos holas de mirada recelosa, unos holas de rabillo de ojo y desconfiados. No me imagino un trozo de sociedad con bermudas de colores y banderas y pegatinas y camisetas deportivas, sonrientes, felices exhultantes, expresándose con idiomas lejanos, mezclados y conviviendo con gente preocupada, triste, desesperada en algunos casos. 

No me imagino a muchos ciudadanos viviendo el espíritu olímpico si no es aplicándolo para buscar trabajo y poder dar de comer a sus hijos. Nuestro maléfico Alcalde y su corte de vasallos escribientes y chupatintas de coche oficial, van chuleando por el mundo, con sus dietas, presumiendo de que la Capi cuenta, como ninguna otra ciudad, de un apoyo popular a la candidatura.  Miente nuestro alcalde, o quizás debiera decir que contaba, o quizás debiera decir, que "tranquilos que ya me encargo yo de contar con ese apoyo llegado el momento". Igual el maléfico alcalde tiene poderes que no conocemos, o igual nos mete a todos en su puta Caja Mágica. 

Hoy es un día de tirar de amigos, hoy es un día de sincerarse, de humillarse en muchos casos y de reconocer como nuestras falsas cortes y nuestro nebulosos reinos se derrumban fruto del cataclismo.

No tenemos esperanza, no queremos Juegos, no queremos esa falsa cordialidad festiva que nos intentan dar nuestros gestores de mierda, a modo de Circo para el Pueblo. El Pueblo está agobiado, el pueblo padece estress, el Pueblo siente desesperanza y ansiedad, el Pueblo cada vez pinta menos en esta orquesta mediática que le alaba como origen y como destino. 

Siento verguenza ajena, cuando los parlanchines de la radio de las mañanas se jactan de abrir sus micrófonos al Pueblo, y cuando se reciben las llamadas de la gente de la calle, los cortan, apenas los dejan tiempo para expresar sus ideas. No hay tiempo para el Pueblo, que no sabe usar palabras adecuadamente, que tiene un repertorio de expresiones pobre, porque después de tantos años de embrutecimiento como animales de consumo, les cuesta convertir un sentimiento en una abstracción oral.  

El pueblo está dormido, el Pueblo está acobardado, el Pueblo está desconcertado, el Pueblo quiere que le digan, que le expliquen, que le cuenten, que le narren la verdad, la desnuda, la real. El Pueblo es capaz de entender. Señor Alcalde, al pueblo de le da igual SUS putos juegos Olímpicos. Nadie me ha presentado a sus miebros del COI y me han pedido mi opinión, nadie me ha preguntado sobre mi espíritu o mi apatía hacia el festival mediático del deporte. Señor Alcalde, en esta ciudad lo que queremos realmente es que, como mínimo, nos dejen en paz y nos nos exijan más. No quiero los Juegos Olímpicos.    

Repost 0
Published by Fausto Lipomedes - en Cosas de todos los días
Comenta este artículo
6 mayo 2009 3 06 /05 /mayo /2009 13:30
¿Qué hace un torero en el metro?, Y además vestido de luces. Y con las manos llevándoselas a la cabeza. ¿Se sujeta el crebro?, ¿se asombra de lo que ocurre?

Así me siento, a veces, como un torero dentro del metro vestido de luces. Sin plaza, sin toro, sin capote. Ayer, hablando con mi chica, que está conmigo estos días, lo comentaba: Tipa, mi problema es que estoy forzado a vivir en este mundo, sujeto a la realidad, sujeto a la actualidad, tomarme en serio aquello que me produce risa, creyendo lo que es falso, dando relevancia a lo formal y respetando falsedades. 

No tengo tiempo para más. Hoy es un día de corrida, de gente que fuma puros y te observa desde los tendidos, de gente snob tremendamente inculta y vacia, de peones del marketing, de temporeros de empresas, de tuercebotas de la alta dirección, de tomas de decisiones lejanas que mueren en sí mismas, pero que a toda costa hay que convertir en relevantes. Ando por el mundo, sujeto a él como a una barra, queriendo apearme cuanto antes, deseando que llegue la luz después del tunel negro. 

Los miembros del COI deambulan por Madrid. No tendremos Juegos. El maléfico Alcalde lo sabe, ellos lo saben, y creo que todos lo sabemos. No es una corazonada, es una certeza. ¿Tu qué crees?

 
Repost 0
Published by Fausto Lipomedes - en Cosas de todos los días
Comenta este artículo
5 mayo 2009 2 05 /05 /mayo /2009 13:24
Esta mañana daba una conferencia un tipo holandés. Un tipo con pinta de compistor clásico, cabelleras largas y el pelo echado hacia atrás dejando al descubierto una frente amplia y creo que un buen cerebro. Ojos chisposos y vivos tras gafas diminutas usadas para ver, no para aparentar nada. El tipo no se dedica, como muchos charlatanes, a pronosticar el futuro, sino simplemente a hablar de él. Lo que cuenta es real y no imaginario, y de hecho ha mostrado algunas cosas que ya están sobre nuestra Tierra. A mi me ha parecido divertido, pero a la vez escalofriante.

El tipo, y en esto estoy de acuerdo con él, pronostica el fin de los denominados "Más Media". por este término podemos entender los medios tales como la televisión o los periódicos;  y el nacimiento de una nueva cultura, que él denomina "Realidad Aumentada". Ahora bien, ¿en qué consiste la "Realidad Aumentada".

Muy fácil, supongamos que vamos con nuestro teléfono móvil, de esos que tienen una gran pantalla, uno de esos Ipod nuevos, llenos de prestaciones. Supongamos que enfocamos como si fuéramos a tirar una foto, y supongamos, y ahí viene la novedad, que al enfocar, sobre la pantalla de tu teléfono, sobreimpresionado, aparece información a cerca de lo que ves. La historia de un edificio, los datos de un montaña, quien la escaló, en qué año, o que tipo de árboles hay en el Retiro.

Tu dispositivo estará conectado a Internet, y sacará la información, por ejemplo, de la Wikipedia. Esta tecnología ya existe. A esto asociale un GPS u ofertas de un establecimiento que enfocas. ¡¡La leche!! El poder del individuo frente al colectivo, frente al Estado.

Pero ahí no queda la cosa. Ahora imaginaros que a vuestro terminal le añadís un reconocedor facial, de los que usan en los aeropuertos para leer la retina de las personas y ver si están fichadas o no. Pues bien, vamos con nuestro terminal, o con nuestras gafas --que ya las hay--, con nuestra tecnología de reconocimiento facial integrada en la patilla. Vemos a alguien que duerme plácidamente en el metro, pero que resulta que tiene un perfil público en alguna red social --Facebook, Twenty--, o alguna de estas. Tus gafas reconocen a la persona y automáticamente, sobreimpresionado en tu campo de visión, aparece la ficha de la persona en cuestión: quien es, como se llama, a qué se dedica, que le gusta o si esta buscando novio o tiene hijos. ¡La leche! Esto también existe. 

Imaginaos que entráis a comprar una cámara, y con vuestro terminal fotografiáis el código de barras de la caja del producto. Imaginad que apretando una tecla, te apareciera dónde puedes comprar ese mismo producto en 1 km a la redonda e incluso si lo puedes adquirir a mejor precio. ¡La Leche! ¿Tendremos tiendas con exposición de productos o sólo con códigos de barras?

Que mundo más global, guay y feliz. Además en un par de años no te va a hacer falta ni teléfono móvil ni gafas. La Universidad de Washington y el propio Pentágono, están a punto de desarrollar unas lentillas que te las pones, y zas, realidad ampliada a tope. Sin duda, todo adelanto tecnológico tendrá sus ventajas, pero que miedo las posibilidades que ofrece. No quiero que la gente me mire, pero que encima cuando te mire sepa todo de ti, ya me parece demasiado. La solución es desconectar del mundo, pero si desconectas te quedas fuera, igual merece la pena. 

¿Qué tipo de nueva sociedad están construyendo los treintañeros? ¿Qué tipo de aldea global, de mundo de Orwell quieren crear estos superhombres llenos de fuerza, de visión de futuro? ¿Quieres ir a los sitios o prefieres meterte dentro de ellos sin disfrutar del viaje? El mundo se contrae, un virus que salta en México se vuelve a posar en Pekín, apoyándose en Madrid. Perder nuestra privacidad y apostar por el puto ego, que no es otra cosa, sólo tiene un virtud: que desaparezcan los putos Mass Media, y la puta basura televisiva. Nos entretendremos nosotros solos con nuestro entorno inmediato. Pasear al perro será más interesante que quedarse apoltronado delante del televisor, pero ¿a qué precio?.  

 

 
Repost 0
Published by Fausto Lipomedes - en Cosas de todos los días
Comenta este artículo