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17 noviembre 2011 4 17 /11 /noviembre /2011 13:34

IMG-20111115-00248Miras la fachada de Correos esta templada tarde. Ves la luz dorada del atardecer posarse sobre la piedra blanca y hay cierto confort en ello. El tráfico parece hacer menos ruido. Hay un gran suspiro general, una especie de aceptación de la fatalidad de nuestra raza. Las personas vuelven a su casa con sus hijos, sus parejas, con sus libros o su música. Intentaremos hacer eterno este rato hasta que la realidad de mañana por la mañana vuelva a transformarnos. Ahora estamos dorados, mirando al horizonte, sintiendo una brizna de viento, cerrando los ojos y sintiendo el color y la templanza en los párpados. Silencio, a lo sumo rumor. Es la hora de ciertos olores y tonos. Es la hora de miradas cómplices, de besos y caricias, de arrumacos, de suave sexo, de te quieros, de abrazos desesperados, de sonrisas y de sueños, un momento de sosiego. 

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27 septiembre 2011 2 27 /09 /septiembre /2011 13:28

Madrid-20110920-00239Por más que miro a mi alrededor, nada llama mi atención. Trato de escuchar retazos de conversaciones, pongo los noticieros en el coche a las horas en punto, miro, observo y tengo la extraña sensación de que nada, absolutamente nada, pasa en este mundo. El planeta parece bloqueado, o quizás esté yo bloqueado y no sea capaz de vislumbrar todas esas cosas maravillosas que me he propuesto sacar a escena. Sí,  te cruzas con estampas tiernas, escenas para un buen melodrama, pero reales, que impacten, que te despabilen, yo no veo. Tomo un café y hay un precioso perro, todo sucio, amarrado con una correa a un poste. Paciente espera a su amo o ama que deduzco debe de estar dentro del garito desayunando. Y llama mi atención, y lo hace porque siento debilidad por los perros, y siento debilidad porque he convivido con ellos, y sé de su fidelidad, de su tremenda capacidad psicológica, de su habilidad para saber si estás triste o contento, de su infinito agradecimiento, del tremendo amor que continuamente reclaman y dan, y todo ello en silencio, con suaves gruñidos y algún ladrido, sin brazos, con su hocico. Admiro a los perros. 

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22 septiembre 2011 4 22 /09 /septiembre /2011 11:37

9-10 septiembre 2011 003Me dice la mujer a la que yo quiero (cómo decía Serrat):  ayer leí tu blog y ¡joder!, que psimista es. ¿Pesimista? le pregunto. ¿Realmente te parece pesimista? Bueno, reflexiono sobre ello y me propongo pensar u observar cosas optimistas. Desde luego que hay montones de cosas optimistas a mi alrededor, cosas de las que me nutro y que me sirven para disfrutar de esta vida, de la que pienso es una maravilla. Con esta idea me fui a la cama. Hundido en un nido de algodón, y con una sonrisa en los labios me dormí tras leer una páginas de mi libro.

Esta mañana me levanto y recuerdo lo acordado anoche, pero he aquí que pongo la radio y mis pensamientos optimistas se desvanecen como el jabón por el sumidero de la bañera. Esta mañana me entero de que se ha presentado una propuesta para que los organos gestores de RTVE puedan tener acceso al sistema informático de los periodistas del ente público. O sea, en otras palabras, se ha presentado una propuesta (que a estas horas ya está retirada), para volver a instaurar la más férrea censura informativa en este maravilloso país en el que vivimos. Me cago en diez, me digo, que barbaridad. Los únicos que han puesto el grito en el cielo son los periodistas "viejos". Me muevo entre ellos, y los más jóvenes, como si oyeran llover, ni "mu". Bueno, ¿que me ponen a alguien a mi espalda mientras escribo para ver qué escribo?, ah, que incómodo, pero si dicen que ha de ser así, que sea. Lamentable. 

La otra noticia es el caso Faisan. En un país dónde se nos ha rogado colaboración y consenso en la lucha contra el terrorismo (vivi con absoluta tristeza e indignación las últimas horas de Miguel Ángel Blanco en aquel infame chantaje a todos nosotros, y he participado de manera rabiosa en algunas manifestaciones contra estos criminales), es imposible saber si realmente ha habido un chivatazo a estos asesinos, quién lo ordenó y con que fín. ¿Quizás no debería encender la radio?,¿es esa la solución?

 

Madrid-20110905-00206El día es maravilloso, el aire empieza a pesar menos, se acerca un otoño melancólico cargado de luz y de oros y creo que soy feliz, pero el mundo, el puto mundo, se va a la mierda. 

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21 septiembre 2011 3 21 /09 /septiembre /2011 13:27

Madrid-20110903-00176Cómo siempre me muevo a deshora. Salgo del  monótono y triste metro y emerjo a la superfície. De pronto me chirría la iluminación del Excelentísimo Ayuntamiento de la capital.

 

Madrid-20110918-00237Entre rosas chillones, morados pálidos, algó patético que hace daño a los ojos. Muy bonito para los turistas o para los amantes de la cultura y el estilo kitsch. Histérico, exagerando las formas, colorines, colorines, colorines. Montones de wattios, ¿ahorro energético? Me rio asombrado. ¿Quién cojones habrá diseñado esto? ¿ Y quién cojones habrá dicho: ah, que bonito?  Se que soy injusto en mi comentario, se que no se debe generalizar, aunque con el proceso de estandarización global cada día es más fácil hacerlo, se que no es políticamente correcto, pero casí puedo visualizar al autor de tan magno proyecto, después de todo, los ves a patadas en las calles de los barrios más vanguardistas o dentro de los locales donde se arraciman envidiándose o pavoneándose. Además, si no escribiera esto sería un hipocrita y después de todo quien escribe soy yo. 

 

Madrid-20110921-00240.jpgAquí está el autor. No sé quién es, pero el personaje es público, hoy era portada del diario El País. Pero da igual quién sea, puede tener cualquier nombre. Se ven a decenas en cualquier parte. Seminaristas modernos, aniñados y bien cuidados y con un aspecto despreocupado pero bien estudiado y trabajado. Las normas son sencillas. Sobre todo las putas gafas de pasta. Da igual que este gordo o flaco, pues el atuendo es customizable. De hecho, hay otro igual en segundo plano con camiseta verde. Te rapas el pelo, mejor si casi lo dejas pelón en los laterales, no te afeitas en dos días y puedes elegir entre una barbita lateral mandibular con perillita o bien bigote. Me imagino que el día que se afeitan, para que la barba siempre tenga ese aspecto de dos o tres días, no saldrán a la calle hasta 48 horas después. Más bien palidito, iconos medianamente infantiles, vida tranquila, activo en las protestas, pues sus ojos denotan concentración en el estudio y la meditación. Especie que se oculta en sus nidos si no les atacas su vida placentera y sencilla. Hipotético ecologista, hipotético amante del diálogo, voz pausada y baja, hipotético defensor de la igualdad, de la multidisciplinaridad, de los talleres de reflexión y de debate, de la paz mundial. Raza de manos blandas, pálidas y desconfiadas, normalmente uraño y a ultranza protector de sus intereses y derechos. Enemigo de la improvisación, camuflado entre sus iguales, indignado, pero sujeto pasivo que reclama lo que considera es su derecho, no se sabe muy bien gracias al esfuerzo de quién. Naci aquí, así, de esta manera. Generación del silencio, sin opinión, sin gritos ni proclamas, manifestantes institucionales, manifestantes del sistema con proclamas anti sistema. Una encrucijada. Lo siento, no se quien eres, seguramente seas un excelente enseñante, mis más profundos respetos, un fuerte abrazo, hasta un beso. 

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20 octubre 2010 3 20 /10 /octubre /2010 23:42

Octubre2010 3529A veces te sientes fuera de lugar. Mi chica me dice que tengo una ligera vena de derechas. Lo pienso. No lo creo, no lo se. No creo que el mundo se divida, como antaño y en lo referente a ideas políticas, entre la derecha o la izquierda. Creo que sólo queda la derecha, que ha aprovechado la desaparición de la  izquierda, y lo que ha hecho es inundarnos de aparatos digitales, individualizarnos haciéndonos creer que estamos todos en red. Sinceramente, creo que el mundo se divide ahora en otras categorías. Me inclino más por dividirlo entre los gilipollas y los que no lo son. Aún así, no se en qué bando me encuentro. 

Hoy voy a Hub Madrid. Está de moda. Un espacio alternativo, un punto de encuentro para el intercambio de ideas, para el intercambio de la creatividad y la experimentación, un espacio de integración socio-cultural multidisciplinar y multiracial, y montones de más palabras huecas. Tu pagas una cuota y puedes ir allí a trabajar, a pensar, a cotillear, a conocer gente, a pasar el rato. En realidad es como esos clubs selectos de antaño, con sus propias leyes y estrictos códigos. Antes no se permitía el paso a las mujeres, o había que llevar corbata y zapatos relucientes. Aquí, ahora, la norma es que el negocio, la idea, el embrión de actividad que llevas o buscas, sea sostenible. Preciosa palabra, jodida palabra, jodida moda. Bueno, el lugar es un viejo garaje de automóviles al que le han puesto un suelo de madera y que aun conserva las paredes tal como eran después de la guerra. Entro, hace frío y silencio, de pronto imagino lo que debe de ser el hogar de un parado a esa hora indefinida de la mañana. Cruje el suelo, huele a madera. Saludo a los organizadores del evento alternativo. Una cuarentona avanzada a la que sólo he visto sonreír, se está cambiando sus zapatos, y sustituye unos planos por unos tacones altos que elevan su culo respingón y dramático. La saludo, besitos con los labios al aire. La dejo. Miro el lugar, las mesas son cajas de madera y sobre ellas tableros. sillas, sillitas, taburetes, sillones, elementos desperdigados, tristes, descolocados, sacados de su origen y quietos en un final al que no encuentran sentido. Me dirijo a tomar un café. Le pido a un camarero alterativo, bello, solícito, vestido de negro, un cortado. Se mueve en el pequeño espacio del buffet como mi abuela en la cocina, torpemente. No se cuantos palillos toca para poner un cortado en un vaso reciclable. No es camarero, pero es bello. Manipula un café envasado en una pastilla de plástico en una máquina de esas caras, creo que Nexpresso. Tarda una hora. Las servilletas son también reciclables, aunque parecen de tela, negras. Alguien me dice, asombrado, que el catering lo ha traído (a este espacio alternativo), la hija de Vallejo Najera, de los más caros de Madrid. La derecha se nos ha colado en el sitio. Me voy a por un bollo, también reciclable, pues lo cagaré tarde o temprano y supongo que alguien reciclará también mis desechos. Llega más gente, alternativa. Ellas más bien gorditas, con faldas como de cartón de colores chillones, con medias de lana, zapatillitas planas, un jersey o rebeca como mal puesta, ellas y ellos con gafas de pasta. Ellos, de negro, casi todos con barba o con barba de tres días, despeinados, altaneros, como sin estar pendientes de si mismos.Ellos también gordos, papá y mamá les dan de desayunar, pero al margen deben de consumir Bollycaos.  Saludos, besos, sonrisas, voy y vengo. Me aburro. Salgo fuera. Llega más gente alternativa. Me pongo en un corro. Al lado mío veo a un tío joven, también gordo. Vaqueros negros, camiseta de manga corta negra con una barriga prominente, unos brazos como los muslos de Rubens. También con barba. Feo, sucio, gordo, gordo, con papada. Un pendiente en la oreja, un piercing en la ceja,  gafas negras, pero no de pasta, fashion, de esas grandes, es el director de marketing de Twenty, la red social, y tiene un problema, o tenía, ya que ahora los ha comprado Telefónica. El problema del tipo es que tiene no se cuantos millones de usuarios, pero no tienen ni puta idea de como sacarles dinero.  De momento sólo pagan espacio en discos duros para que los adolescentes se hagan sostenibles haciendo un click con el ratón en una página creada por uno de ellos para salvar a las ballenas. El gordo habla con descaro, casi a voces, se me antoja un pescadero de mercado, también podría ser fontanero, y parece presumir entre los otros alternativos, que el tiene un puesto directivo en este nuevo mundo virtual, aunque lo que genere sean sólo pérdidas. 

Me aburro, me piro, vuelvo dentro, decido ir a mear para reciclar. Los baños me recuerdan a los de la mili. Tras manipularme el sexo, me lavo las manos. Entre los dos lavabos veo un bote con rotuladores. Puedes escribir en las paredes lo que quieras. Son plastificadas. Que no se te escapen las ideas, la creatividad, ni en el cuarto de baño. Lo único que me viene a la cabeza es poner: ¡joder que mierda! No lo hago, no sirve para nada. Hay dos frases puestas: ¿Cómo estás? y escribe lo que quieras. Son el cebo, pero nadie ha picado.

Octubre2010 3532Me reincorporo a la sala. Ha llegado más gente. Más saludos. Estrechones de manos, más sonrisas, más besos. Descreimiento general en los comentarios optimistas y vitales. Vuelvo a irme fuera, hace frío. tengo la sensación de que allá fuera el mundo avanza, y de que cuando vuelvo dentro me meto en un bucle de tiempo muerto. Empieza el show. En el atril un alemán, un traje azul y unos zapatos de piel casi amarillos. Acaba de aterrizar, es joven. Empieza a hablar en inglés, sin darse cuenta de que estamos en España. Todos simulamos entenderlo, pero no hay dios que le entienda. Suelta su discurso que lleva almacenado en su cerebro. Lo suelta donde le digan, ajeno a auditorio, ajeno a si aburre, a si interesa o no, ajeno a si la gente abre la boca, cambia de postura o se rasca la entrepierna. Sigue, pone en ello sus mejores saberes. Habla y habla, y todos esperamos una inflexión que denote que va a acabar. Desconecto, me miro los zapatos, apoyo mis codos en las rodillas con las piernas abiertas, hago música dando golpecitos con los tacones en el suelo. Me levanto, vuelvo a por un café. El auditorio está inquieto, de pronto tengo frío. Me quiero ir. Nadie me mira, no recojo el café, agarro mi mochila, estratégicamente depositada en la salida y me voy. Hay sol, en la esquina hay una tasca, allí me meto y me tomo el cortado, servido rápido, en su tacita de porcelana, pisando servilletas en el suelo, y serrín y algunas colillas, y el camarero es feo. 

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3 octubre 2010 7 03 /10 /octubre /2010 19:14

GSC 0001No se si es el entorno, el cielo encendido mezclado con nubes, el aire que transporta las primeras ráfagas de frío o el extraño silencio que impone el otoño. Por algo de esto, por todo a la vez, por sentirte lejos, estoy melancólico. Quizás todo sea tan sencillo como que es domingo por la tarde, y el mundo parece entristecerse al encararse al inicio de semana. La radio se llena de partidos de fútbol, y a mi cabeza vienen esas tarde de domingo cuando era niño, esa inmensa tristeza en la que el tiempo se echaba cuesta abajo, loco, hacia el despertador de la mañana siguiente. Esas tardes con las mujeres dela familia, pues era imposible compartir algo con mi padre. Esas tardes a la espera de que acabase el interminable partido de fútbol en balnco y negro que retransmitían. 

Anoche hablé contigo sobre el progreso, sobre sus maldades, sobre sus escasas ventajas, sobre el falso significado de la palabra, teniendo en cuenta a dónde nos ha llevado. De pronto me entra un azogue especial y definido. Se me convierte en una inquietud cada vez más sólida saber si tendremos un tiempo suficiente para sentir algo de bienestar en esta vida. Se me antoja que todo va a durar poco, que estamos llegando hasta los límites de una espiral dentro de la cual no habíamos estado única. Imagino revueltas, imagino un gran crack, una especie de gran explosión social donde se enfrenten un mundo que intenta conservar cierto orden y otro desesperado, sin nada que perder, sin líderes, viendo al día, rapiñas humanas sin futuro viviendo el más riguroso presente. 

Me gustaría saber dónde podemos escondernos de todo esto que está por venir, y si viene, desde dónde podremos contemplar el fin, el uno con el otro, brindando con una copa de vino, saboreando ese sabor amargo entre besos, abrazados, sintiendo el calor de tu cuerpo y ese olor tuyo.

Me dicen que estoy muy quemado, muy cansado, muy pasado de rosca, pero no lo creo. Simplemente he dejado de creer en este mundo que camina, decidido, hacia su fin. Es el mundo es que está pasado de rosca, cansado y quemado. Recuerdo las últimas noticias que han dado la vuelta al mundo y veo al presidente éste, Correa, defendiendo la democracía en su país, el orden constitucional basado en el dialogo, en el repeto, en el consenso. Y le veo quitándose la corbata, descamisándose y gritando ¡aqui estoy, venid por mi!, a los manifestantes que protestan porque les han bajado el sueldo. Correa perdiendo los papeles de líder demócrata, Correa convitiéndose en un gorila agresivo desafiando a otros gorilas que quieren golpearle. ¡Patético!

Recuerdo también la noticia sobre el deshielo de la Antartida, provocado por el cambio climático, y como Rusia, Canadá y estados Unidos se disputan la soberanía del profundo mar que queda al descubierto en busca de gas y petroleo. ¡ Alucinante! Sin sentido, una locura. El mundo se acaba.

Y en medio de este caos, de este final, de este último giro de rosca, llega una nueva noticia. Alguien, un grupo de científicos, no se sabe muy bien quién, ha descubierto, al fin, un planeta habitable. Las tres noticias han dado la vuelta al mundo, pero seguro que la más conocida ha sido la del gorila demócrata Correa, las otras dos son de segundo orden. Me parto. un planeta al fin habitable.  Nos preparan para la evacuación final, desesperada. El Mundo se acaba, pero aparece otro. ¡Que se vayan a él los hijos de puta! yo me quedo en éste, quiero ver su final, el mío, el de todos, quiero verle morir, quiero morirme con él, llorando, abrazándole, arrepintiéndome, renegando de mis congéneres. Eso sí, junto a ti.  

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1 octubre 2010 5 01 /10 /octubre /2010 16:02

IMG00160-20100928-1351Cuantas personas conforman la realidad. No se las ve, pero están ahí abajo. Cada una un ser único, un ser especial, con un origen y un destino. cargadas de sentimientos, cada una, una historia personal irrepetible, una obra de arte. 

IMG00161-20100928-1351Desde sus grandes torres no nos ven igual. Nos ven manipulables, piezas que se mueven, que se derriban con una tobita. Números, unos cientos, unos cientos de miles, unos cuantos millones. Ni se imaginan de donde venimos, ni a dónde vamos. 

IMG00165-20100930-0959Chorradas. No queda nada de la huelga, sólo algunos carteles que se antojan extraños pues todos sabemos que no hay capacidad de rectificación. Todos sabemos que no se trata de corregir, sino de derrumbar y volver a construir. Nadie propone nada. Se ha ido de nuestras manos. Estamos inmersos en nuestros asistentes personales, y ya no nos miramos, si no es a través de las fotos de una red social o mediante mensajes de mail. Creo que la verdader huelga efectiva será aquella en que los centros de Movistar, los Apple Store, los Facebook, los Twitter, los Twenty y toda esta maraña de submundo dentro de nuestro mundo decida cerrar. Quizás entonces veríamos cierta crispación e irritación. 

IMG00166-20100930-1501Vuelvo a pensar en nuestro amante de los bonsais y de su iPAD mientras paseo. No dejo de imaginarle en la cama, con un pijama a rayas, pero como de raso, con sus gafas sin montura y sus casquitos, manipulando su máquina. A su lado, un bulto alargado, su mujer, le da la espalda y descansa.  Busco las conexiones. Busco relaciones y las hallo. La psicoterapeuta italiana Serenella Salomoni asegura que en un dormitorio con televisor las cópulas se reducen en un 50%. Según ella, los italianos follan dos veces por semana, 104 veces al año. Parece ser que los españoles 118, y a una velocidad media de 16 minutos. 

Da qué pensar. Estas cifras las provoca el televisor, pero, ¿qué ocurre cuando en la cama se mete el móvil, el iPad, el portátil o el smartphone?Las cifras deben de ser bastante más inferiores. Quizás la solución esté en una pregunta bien sencilla ¿Follamos o enciendo el iPAD?

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30 septiembre 2010 4 30 /09 /septiembre /2010 13:31

IMG01132Estaba en una comida oficial. Con oficial me refiero a una comida repleta de gente, formal, con chaqueta y corbata y en las que no sabes qué hacer, si prestar atención al pescado o al interlocutor que, con las mismas ganas que tu de estar ahí, te cuenta algo también formal y nada sorprendente. Tomábamos un vino antes de sentarnos a la mesa, besos, sonrisas, apretones de mano.

Me suena el móvil. es un hombre joven, casado, con dos hijos pequeños, uno de ellos con un problema que aún no han sabido diagnosticar y que le provoca angustia, y lo entiendo. Un hombre joven al que han nombrado general manager, CEO, executive manager, o algo así, en España, de una multinacional norteamericana. Un hombre joven al que le gustan los bonsais y los denominados "gadgets", es decir, esa colección de dispositivos personales digitales, electrónicos, asistentes individuales con pantallas táctiles y botoncitos y lucecitas y pantallitas y mensajitos que se disparan, y opciones y configuraciones y una espiral de posibilidades inservibles y absurdas.  

Hola XX, me dide

Hola YY, le respondo, ¿qué tal estás?

Bien, me dice él, y le noto en la voz algo extraño, como si tuviera prisa, como si me llamara desde la terminal de cualquier aeropuerto, corriendo por los pasillos intentando coger un enlace. 

Me pillas a punto de comenzar un almuerzo, pero tengo unos minutos, le digo. 

Nada, me dice el tipo, tardo poco, (hace una pausa), que estoy fuera de XXXXXXXX (su empresa). 

En un primer momento, lo veo lógico. Obviamente no está en la oficina, eso es obvio. Me quedo en silencio esperando más información. No llega el diálogo. 

¿Y?, le pregunto estúpidamente. 

No, que estoy fuera, que ya no trabajo en XXXXXXXXXX. 

¿Cómo? ¿Qué te han despedido?

Pero, ¿desde cuando?, le pregunto sin entender nada. 

Desde esta mañana.

Me empieza a contar que lo veía venir, sus problemas de química con el jefe italiano......., y cómo ya me se esas historias, no dejo de pensar en su situación, en su familia, sus hijos, sus bonsais, su iPAD fabricando en estados Unidos, que había adquirido en Estados Unidos, y del que decía, con el rostro iluminado como un niño pequeño, que la usaba por la noche en la cama, y que no molestaba a su mujer, al lado de su chica leía la prensa, miraba mails, películas, con sus casquitos puestos. Sin aun cumplir los 45. Y mientras me contaba sus hábitos con su iPAD, yo pensaba en las razones por las que no follaba con su chica, y prefería a la estúpida máquina, o en caso de estar poco activo sexualmente, por que no se dejaba abrazar por el sueño.  

El seguía hablando y yo pensaba,en segundo plano, en el agobio que notaba en él durante los últimos meses (call conferences, video conferences, power-point conferences, multiconferences, network conferences, viajes, tanto tormentosos como relámpagos, reuniones, meetings, seminarios, desayunos de trabajo, más reuniones, y esa sonrisa al hablar de su iPAD. Lo imaginaba con sus forecast, sus presupuestos, sus hojas Excell, sus presupuestos. Le oigo en medio de aquellos pensamientos diciéndome que el jefe quería que fuera un látigo con la gente de la empresa, y que él no es así. 

Pienso en él, obviamente lleva razón, es un joven hombre muy barbilampiño, ligeramente rellenito, emite bondad, y esa risita de los niños un poquito raritos con problemas de relación, capaces de vivir intensamente una estrecha relación con una máquina o con un bonsai. 

Estoy perplejo XXXXXX, le digo. Chico, no se que decirte, añado. Y es verdad, no se que decir. Me parece tan irreal. Seguramente España sea un punto en un mapa mundi para alguien en Detroit, en Michigan o en Texas. Un punto al que acariciando suavemente en su pantalla táctil multicolor, se transforma en datos económicos en tiempo real. Cifras que pueden ser rojas o negras. Si son rojas durante más de un trimestre, a la mierda. El yankee que maneja la máquina, normalemnte inculto, volverá a acariciar el punto, y un mensaje instantáneo viajará en el tiempo, pero también real, hasta el mail de otro dispositivo personal de otro ejecutivo europeo con potestad sobre XXXXX. Llamada, viaje a la sede central europea, despido, y al volver, a XXXXX le acompaña un guarda jurado gordo a su despacho a recoger la foto de los niños y el reloj de la mesa. 

Quedo en comer con él la semana próxima. No se como continuar. Intuyo que es un riesgo que asume. Me dan ganas de preguntarle sobre su iPAD, pues es el tema sobre el que he notado más intimidad a la hora de hablar con él. Creo que no es apropiado. Le cuelgo. me incorporo al grupo de la gran mesa con una estúpida sonrisa en los labios. Soy incapaz de asumir tantas cosas a la vez. No hay tiempo de pensar en ellas. Las cosas ocurren tan rápido que no se puede profundizar en ella, sólo navegamos sobre ellas, volando.

Empieza la comida. Un cínico obsesionado con decir cosas empieza a hablar. Ya me lo se, más de lo mismo. Mi móvil está sobre el mantel. Lo agarro casi con violencia para que el resto de los comensales se den cuenta de mi movimiento. No me llama nadie, pero simulo que si he tenido una llamada. Lo llevo a mi oreja, digo "sí" en voz bajita. Nadie se mosquea. Me levanto simulando que es una llamada importante,  salgo del salón, respiro, me voy al cuarto de baño y respiro. Me lavo la cara, me miro en el espejo, me sonrío a mi mismo, pensando en la locura que invade todo, en lo absurdo de todo, pensando en cuando acabará, en cuando se detendrá, en volver a la sala, en retomar la dinámica del absurdo, como una marioneta, sin más vida que que la que la propia vida, esa loca, te quiere dar. 

 


 

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28 septiembre 2010 2 28 /09 /septiembre /2010 11:32

IMG00154-20100915-1001.jpgAyer me preguntaba una amiga mía que como va esto de la crisis. Quería saber cual era mi opinión, si salíamos o no de ella, y que perspectivas había. menuda pregunta. Le contesté que no tenía ni idea, que todo dependía de cómo la midiera ella y qué factores tuviera en consideración. En todo caso, sí la comenté algo de lo que estoy seguro, que de cambio en el modelo productivo nada de nada, que de nuevo orden económico para que no se vuelva a producir un colapso financiero, nada de nada tampoco. Que si de algo no cabía duda, es de que el neoliberalismo económico da un nuevo giro de rosca, que las ideas de izquierdas quedan arrinconadas, inexistentes, y sólo tienen como reflejo al dictador comunista de Corea del Norte y la agonía del poema cubano. Escoramos hacia el fin del mundo auto consumido por nosotros mismos, explota el planeta, nos lo zampamos, y asistimos al colapso como un gran fuego de artificio con nuestro casquitos puestos. A la mierda. 

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16 octubre 2009 5 16 /10 /octubre /2009 19:03

 

Una serie de acontecimientos en cadena acaecidos durante las últimas semanas, en uno de los primeros países europeos que parecen sacar la cabeza del pozo de la crisis, Francia, obliga a plantearse cuáles van a ser las reglas imperantes en esta refundación de la economía  que los líderes mundiales quieren poner en marcha. Tras la hecatombe del sistema financiero mundial como consecuencia de una búsqueda sin escrúpulos de pingues beneficios, parecía que el sentido común y más aun, la honestidad, iban a imperar en el nuevo orden económico mundial, pero todo parece indicar que estamos a las puertas de una nueva vuelta de tuerca del sistema de siempre.

 

Los 24 suicidios y las 13 tentativas frustradas de trabajadores de France Télécom durante el último año y medio, el colapso de la página web de la primera dama francesa, Carla Bruni en tan sólo un día, la dieta que ha puesto de moda entre su gabinete Nicolás Sarkozy y que él mismo se aplica a rajatabla o la confesión, sin dimisión,  del ministro de cultura francés, Frederic Miterrand, de haber pagado por mantener relaciones sexuales con jóvenes tailandeses, no deja indiferente a ningún observador y plantea serios interrogantes sobre cuáles van a ser las variables de este nuevo marco económico y empresarial con las que nos vamos a tener que mover en los próximos años.  

 

Lo más preocupante es, sin duda, la escalada de suicidios acaecidos en la empresa francesa de telecomunicaciones, y deja claro que la lucha por los beneficios, sobre todo en mercados competitivos, va a ser a muerte

 

El pasado 9 de septiembre un operario de 49 años de Troyes se apuñaló en el abdomen en medio de una reunión y después de saber que sería trasladado. El 2 de octubre una empleada se lanzó al vacío desde un cuarto piso y se estrelló  contra el asfalto, seis días después otra empleada del departamento de  atención al cliente, también tras enterarse de que iba a ser trasladada, se intentó suicidar a base de barbitúricos. La última víctima fue un operario que se precipitó desde un viaducto de la provincia de Alta Saboya.  

 

Esto casos, que bien podrían ser el arranque de una buena novela a caballo entre el suspense y la ciencia ficción, son actitudes de los trabajadores de France Télécom ante la política de recursos humanos de la compañía.

 

Los sindicatos han denunciado como causas de esta situación el estrés que esta provocando la nueva organización y los métodos de trabajo que pasan por cambios constantes de ubicación, de tareas y de residencia de los trabajadores, y que a veces acarrean desplazamientos de 50 ó 100 kilómetros. Según Pierre Morville, delegado sindical de CGC-Unsa, a ello se suma la presión directa mediante correos electrónicos que tratan de empujar a la prejubilación.

 

Según Liberation, otro programa interno denominado time to move obliga a determinados cargos medios de la empresa a cambiar de puestos de puesto cada tres años. Esta metodología, inspirada en el ejército evita que sus jefes se encariñen con los empleados y se opongan a las reducciones de personal o a los cambios de ubicación.

 

La empresa, privatizada en 1997 y aún con un 26% de capital público, argumenta que la cifra de suicidios no es escandalosa, a tenor de que en 2000 hubo 28 casos y en 2002,  29. Ciñéndonos a las estadísticas, este ejercicio se superará los 30, o eso dicen diversos psicoanalistas especializados que predicen nuevos sucesos.  

 

France Télécom, que obtuvo unos beneficios de 4.000 millones de euros en 2008, ha visto esta cifra reducida en un 35% en los dos últimos años, y ha reducido su plantilla desde las 141.000 personas que la conformaban en 2001, hasta menos de 100.000, actualmente. La empresa, que ha recibido la visita del la ministra de Economía francesa, Christine Lagarde, y del ministro de Trabajo, Xavier Darcos, ha decidido tomar medidas para atajar el problema y ha suspendido la reestructuración hasta finales octubre y los traslados hasta diciembre..

 

Los sindicatos, a través de Pierre Gojat, secretario general de El Observatorio de Estrés y Traslados Forzosos de France Télécom, ya se ha apresurado a decir que estas medidas no son suficientes para la dimensión del problema. En medio de todo ello, Louis-Pierre Wenes, director adjunto de France Télécom y considerado por los sindicatos el principal responsable de la ola de suicidios, presentó su dimisión y envió un mail a sus empleados “nada justifica que un hombre o una mujer ponga fin a sus días. No lo puedo aceptar. Ni ahora ni nunca”.

Como medidas adicionales, Olivier Barberot, director de recursos humanos de France Télécom, anunció que su departamento se reforzará con más de un centenar de personas para “detectar señales de debilidad psicológica” y formará a 20.000 directivos para prevenir los suicidios del personal. Todo ello indica que la política puesta en marcha para ahorrar costes, además de exigir nuevas inversiones para prevenir sus consecuencias, va a continuar, más aún si tenemos en cuenta que el operador de telecomunicaciones francés redujo su facturación en un 2,6% durante el primer trimestre del año (12.658 millones de euros), y el resultado bruto operativo (EBITDA) alcanzó los 4.300 millones de euros, un 7,1% menos que en el mismo periodo del año anterior.

La única esperanza para los trabajadores franceses es que la facturación en este país fue de 5.912 millones de euros, un 1,9% más que en el primer trimestre de 2008. Malas noticias, sin embargo para los trabajadores del Reino Unido, donde la operadora ha caído un 17,1% hasta los 1.253 millones de euros, y peores aún para los polacos, donde la caída ha sido de un 24,2% con 960 millones.

En España, cuarto mercado de la operadora en Europa, las cosas tampoco pintan bien, el negocio, que se desarrolla a través de Orange,  ha retrocedido un 4,1% hasta los 954 millones de euros y además la empresa pasa a controlar el 99,85% del capital al comprar la participación del capital en manos de accionistas minoritarios.

 

Pero en España ya tenemos experiencia con esto de los suicidios por culpa del trabajo. El conflicto de Sintel, empresa de telecomunicaciones subsidiaria de Telefónica, duró siete años y culminó el 3 de agosto de 2001, con el levantamiento de aquella ciudad de tiendas de campaña en medio de la Castellana de Madrid. Aquel período se cobró la vida de 16 trabajadores por infartos, depresiones y suicidios, según denunciaron los sindicatos.   

 

Todo indica que el mercado de las telecomunicaciones acarrea un alto índice de suicidios entre sus trabajadores, desde luego mucho más alto que el que indica un estudio de la Universidad de Oxford y las escuelas de Higiene y Medicina Tropical de Londres, que analiza cómo han afectado los cambios económicos a la tasa de mortalidad en 26 países de la Unión Europea durante las pasadas tres décadas. Según el estudio, por cada 1% de incremento en el desempleo existe un crecimiento del 0,8% en la tasa de suicidio entre población menor de 65 años. Por el contrario, los accidentes de tráfico disminuyen un 1,4%. Para una tasa de desempleo con un crecimiento por encima del 3%, el suicidio crece un 4,5% y las muertes por abuso de alcohol un 28%. Atendiendo al estudio, lo mejor será no hacer los cálculos tomando como referencia la tasa de desempleo en nuestro país.

 

En medio de estas reacciones internas a las estrategias de mercado en el sector de las telecomunicaciones, y también dentro del sector de las nuevas tecnologías, otro hecho ha venido a confirmar que mientras los departamentos comerciales mueren en su intento por vender más, los usuarios hacen lo que quieren y mandan en la Red. La primera dama francesa abría al mundo, a través de su página web, su ideario y la promoción de sus obras de caridad. También añadía en su sitio un perfil “autorizado” de sí misma. Esta oferta de  contenidos tan rica y variada no podía desencadenar sino una avalancha de visitantes, hasta el punto de colapsar el “sitio” en menos de un día. Lo que ignoramos es si el responsable técnico de la web de Carla Bruni en el  Eliseo se ha suicidado o no, por no haber previsto esta reacción y no haber usado alguna solución para simular cargas extremas de usuarios y haber previsto el problema.

 

Puede que la web de Carla explicite la dieta a la que se está sometiendo Nicolás Sarkozy y que ya le ha hecho perder siete kilos. O que argumentarlo usó la Bruni para convencerle de dejar de comer chocolate, una de sus pasiones ocultas. En tal caso, ello explicaría la demanda de acceso de los usuarios ya que parece claro que hoy por hoy, tan importante es la apariencia como la capacidad de directivos y políticos. No en vano, el ejemplo de Sarkozy se ha extendido a otros miembros de su gobierno. Así el ministro de Interior, Brice Hortefeux declara que se alimenta de sopas y de verdura, y los ministros de Comercio, Henri Novelli, Inmigración, Eric Besson, e Industria, Christian Estrosi, admiten haberse puesto a dieta.

Quien parece que no ha entrado aun a la página web ha sido el ministro de Cultura, Frederic Miterrand, sobrino del ex presidente francés. Frente a la vida sana y saludable que promulga su presidente, éste ministro ha decidido escribir un libro completamente antagónico “La mala Vida”, en el que confiesa sus debilidades por los jovencitos tailandeses y a la necesidad de pagar por mantener relaciones sexuales con ellos.

En definitiva, competitividad extrema, beneficios por encima de cadáveres, una vida sana y saludable, ejercicio, nada de fumar, si es necesario dieta, glamour y darse a los placeres carnales del tipo que sean, son las recetas de la nueva economía, al menos la que nos llegan de uno de los primeros países del Viejo Continente que saca la cabeza del hoyo de la crisis. Da miedo.

 

 

 

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Published by Fausto Lipomedes - en La crisis
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