Hoy me sirve esta larga cola frente a la oficina de Información al Ciudadano (me encantan estos eufemismos), para ilustrar mi ánimo. Así me siento: en cola. Quieto y en movimiento al mismo tiempo, sin más campo de visión que las espaldas del ser humano delante mío. Nervioso, sin querer estar donde estoy, deseando que me toque para irme, deseando dejar de hacer cola. Temeroso de que me falte algún sello, algún certificado, alguna foto o alguna puta firma de algún puto funcionario ocioso. A merced de alguien a quien no conozco, a merced de alguien quizás frustrado, quizás alguien amargado o alguna paranoica menopaúsica. Lo siento funcionarios, pero deberíais hacer purga entre vuestros compañeros. de tanto tiempo libre, de tnta vida garantizada, de tantos derechos, os volvéis unos cabrones despiadados, iros a tomar por el culo, sigo.
Esta mañana me he quedado anonadado con el despliegue de RTVE en torno a los San Fermines, cámaras por todo el recorrido, comentarista funcionario cuidado, lustrado, comentando de manenra absurda las incidencias que ocurren en el encierro, entrevistadora infantil de guarderia preguntando a la gente a las ocho de la mañana, "ooooolaaaa, ¿qué haces aquí a esta hora?, criticas a los borrachos, machismo al ver mujeres en el recorrido. RTVE apoyando una salvajada como San Fermin y luego montan la que montan por cualquier novillada sin medidas de seguridad, por un niño que sufre un accidente y se ahoga en una piscina. Increíble, ayer hubo un muerto en San Fermin, siete u ocho heridos todos los días, luxaciones, pisotones, y RTVE apoya esta salvajada, y tratan de meterte la vena dentro de compartir algo que deben de suponer que es cultura. Nos tratan como a gilipollas.
Y tu lejos, mi vida, a punto de estarlo. Te quiero