Carezco de una capacidad importante: ir deglutiendo la realidad según se presenta. me he dado cuenta de que soy nervioso, que hago cosas deprisa en pequeños planes estratégicos sobre realidades a corto plazo. Me he dado cuenta de que me estreso, me he dado cuenta de que como rápido y no disfruto de la comida, sea el plato que sea. me he dado cuenta de que a veces me agobio, de que quiero resolver problemas que sólo intuyo y barrunto a veces, incluso antes de que sucedan. Creo que todo esto me ha creado un estado de sobre excitación, creo que me como mucho el coco sobre cómo deben de ser las cosas o como deben de ocurrir, cuando lo verdaderamente sabio es ir adaptándote a la realidad, según surge. Me he dado cuenta de que trato de compaginar todo para que la palabra "no", no exista en mi vocabulario. No se pasar de las cosas, no se relativizar, y aunque pasado un tiempo todo lo pongo, y creo que correctamente, en su sitio, a veces "veo muertos".
Quizás esté nervioso, quizás necesite unas vacaciones, pero ahora mi gran duda es si lo estoy o lo soy, me refiero a lo de nervioso. Doy una apariencia de calma, pero en realidad me como por dentro los sapos, quizás por eso a veces me sienta incomprendido, pero claro, ¿Quién puede comprender lo q ue no ve? No logro vivir en paz, no logro crear compartimentos estancos, quizás debiera como tienen los barcos, aunque de poco le sirvieron al Titanic.
Mi cuerpo ha cambiado, creo que he bajado un escalón en esto de la escalera de la vida, y me ocupo tan poco de mi mismo, que lo he notado estos días. Me resulto extraño, me resulto distinto, no me reconozco. Es como si quisiera recuperar lo que era hace años, es como intentar revivir algo que ya ha muerto, y llega a ser un poco esquizofrénico.
Debería disfrutar mucho, mucho más de las cosas que tengo a mi alrededor, por supuesto también de las personas, el pequeño ramillete de personas con las que estoy a gusto. Admiro a la gente que sabe hacerlo. Tu sabes hacerlo, mi hijo también, a quien creo relativamente feliz. Hoy le he dicho: "tipo, creo que eres feliz, el problema lo tendrás cuando quieras un Coca Cola, y no haya nadie para pagarla", la respuesta del crio ha sido, "bueno, en tal caso, beberé agua".
España arde, España es un puto desierto de León para abajo, menos mal que no veré las dunas, ni los dromedarios vagando por la Cibeles. Besos,