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Las Razones del Diablo

Historias de todos los días

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Las razones del diablo 2 (el punto en que se pierde o se recupera la memoria)

Si Juan hubiera de buscar un ser animado o inanimado que representara su vida adulta, sin duda sería un títere. Un muñeco articulado, cansado y aburrido de ser manipulado de igual manera para conseguir las mismas posturas, expresiones y levantar la misma expectación, una vez tras otra, un día tras otro, frente a un público que se le antojaba idéntico, en una eterna e invariable representación.  

 

No recordaba el día del estreno ni a los primeros espectadores, tampoco el teatrillo ni su ubicación. Su pensamiento nacía plena actuación, en algún momento no sabía si temporalmente muy lejano o muy cercano. A partir de él, la obra se repetía espiralmente en distintos escenarios de los que sólo recordaba vagas diferencias. Su dedicación al mundo del espectáculo y el entretenimiento, había sido tan intensa que no podía acordarse de nada anterior a ello y, consecuentemente de nada anterior a su vida como adulto.

 

Le resultaba difícil rememorar pasajes de su niñez y de su juventud. De hecho, sólo era capaz de visualizar fotogramas borrosos a los que no podía asociar un entorno ni sensación alguna. Si acaso una leve creencia de libertad, más por desidia de sus padres (a los que apenas ya era capaz de visualizar) hacía él y hacia su vida, que porque se sintiera dueño de su propia voluntad.

 

Su niñez, a fin de cuentas, había sido también una representación, la que ofrecía a las personas mayores. Ellos esperaban de él obediencia y hasta sumisión, y es lo que Juan les ofrecía, guardándose para sí mismo, sus propias vivencias y experiencias, podría decirse que al margen de la Ley.

 

Juan suponía que así había transcurrido la niñez de muchas personas, pero en su caso, esa construcción de dos mundos había sido muy intensa. Se acostumbró a ser dos personas, el niño que todo el mundo suponía que era y el que realmente era.

 

Un recuerdo que tenía grabado en su cabeza era el de una obra de teatro en el colegio. El hacia de oveja, y junto a él había mas ovejas sentadas en torno a la pastora. Todos juntos cantaban una canción. Recordaba la sensación de malestar que le producía que sus padres asistieran a la representación. Su presencia coartaba toda su capacidad interpretativa, toda su capacidad de poder dejarse llevar por el personaje de oveja y destacar sobre los demás elementos del rebaño. A decir verdad, no recordaba si realmente sus padres estaban entre el público o no y se preguntaba si habiendo estado los había borrado de su memoria. 

 

Esos recuerdos sujetos con un clip conformaban la historia de su niñez. Curiosamente, eran fotogramas sin sonido ni colores vivos y los rememoraba desde dentro, pero como alguien que se encuentra en el límite de perder o recuperar su memoria. Sin embargo, los recuerdos de su vida adulta, los recuerdos de su carrera artística como títere, siempre los visualizaba desde el punto de vista de un observador.
Las razones del diablo 1  

 

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