Historias de todos los días
25 Marzo 2010
Ayer, antes de la gran tormenta de la tarde emulé mi paseo por el campo. Decidí dar una vuelta aprovechando el descanso del mediodía con la idea de llevar una vida sana, andar un rato todos los días, jajajaja. Me encontré con estos guerreros de un tal Javier Mascaró, ¿lo conocéis? Yo no, aunque su nombre me suena. Un guerrero mitad samurai japonés y mitad practicante de esgrima, clonado, repetido hasta la saciedad. No es que tanta lluvia haya oxidado la obra, es que está hecha con hierro oxidado, tiene su gracia pero ¿para qué tantos?.
Llegué hasta Colón y me di la vuelta. De pronto pensé en entrar en la exposición sobre el impresionismo del museo D´orsay, pero siguen las colas. Es flipante lo que llama la atención este tipo de pintura, aunque la exposición merece la pena. Imposible entrar, no tengo tiempo para ello, he de volver a mi río tajo. Un beso