Historias de todos los días
8 Marzo 2009
Mi hijo se sentía un poco culpable, porque una vez que nos hemos parado, nos hemos dado cuenta de que no íbamos a llegar. Incluso me ha dicho: "Aquí estamos yendo a un partido al que no querías ir y al que tampoco vamos a ir". Le he dado un beso. La gente ha sido bastante dócil, apenas ha habido pitidos, aún cuando los estupendos pipiolos que conforman los agentes de movilidad han decidido (al margen de las intenciones de los condusctores), cortar un giro a la izquierda hacia una calle, --la mía--, porque estaba saturada. y la calle estaba saturada, porque en esa misma calle, han cortado todos los giros a la derecha hacia la Casa de Campo. Sabía sabiduria la de los gestores del tráfico de Madrid.
La situación era desconcertante, la radio era desconcertante, no paraban de hablar los contertulios sobre el día de la mujer. "Yo siempre he dicho que educar a un hombre es educar a una persona, pero educar a una mujer, es educar a toda una familia". Muy bonito. Las trece rosas, la discriminación positiva y negativa. Unas gitanas o rumanas se han empeñado en limpiar cristales, se ha montado una pequeña bronca. Hay gente que no quiere que le limpien el cristal (yo tampoco). Huele a quemado, a neumático quemado. Hace calor.
Alucinante, medida digna de una rueda de prensa con Telemadrid en directo en uno de esos magníficos programas de mamis y marujas, tipo Madrid Directo. hablando de la "iniciativa para promover el acceso de los ciudadanos a los espacios públicos y empujar la práctica del deporte". Obviamente, el portabices iba vacio, ¿quién va a ser el memo que ponga su bici ahi? ¿cuánto tiempo tardaría el autobús en cada parada? Medida abusrda. ¿llegará la bici entera?.
Más atasco. Leire Pajín encabeza una manifestación en el centro de Madrid para conmemorar el día de la mujer. "en un ambiente festivo", dice el charlatan de la radio. Las calles están colapsadas mientras los manifestantes, supongo, andan por las vías reservadas a los coches. No me opongo a este tipo de eventos, pero creo que los deberían de anunciar, al menos tanto como la eliminatoria de la CoPa Davis o el partido de anoche entre el Athletico y el Madrid.
Los coches confluyen por las pequeñas calles del centro, hay cierto nerviosismo, desesperación y cierta sensación de claustrofobia.
El centro está lleno de familias, novios, amigos, de tapeo madrileño. No me explico porque de una vez por todas no hacen peatonal todas estas zonas, y todos sabemos hasta dónde podemos llegar. Me parece absurdo permitir la circulación por estas trampas.
Sus señorias están de fin de semana mientras el pueblo vive su bonita fiesta democrática. Unos niños juegan sobre los leones del Congreso, disfrutando de nuestra libertad y de nuestra carta magna. 
Hoy la zona empresarial, de los negocios, está vacia. Todo el mundo ha huido hacia el centro, o los hombres y mujeres que promueven estos actos públicos se han ido de Madrid, porque ellos residen y tienen sus despachos por aqui. Menudos sinverguenzas.