Historias de todos los días
24 Marzo 2009
Echaba de menos sus brillos metálicos y su olor. Y sobre todo a sus gentes. Lo bueno del metro es que, te ocurra lo que te ocurra, él y sus gentes, esas gentes maravillosas del metro, siempre están igual. Si el Metro contratará actores para representar viajeros del metro no conseguiría el mismo efecto. Podrían contratar a los montones de actores y actrices de un sólo registro que tenemos en nuestro país, a fin de cuentas, siempre habría que interpretar el mismo papel. ¿Que tal Pe?

Un asesino a sueldo setentero tratando de pasar desapercibido. Un clásico de los thrillers aquellos que protagonizaba Fernando Rey (French Connection). Gorrito de la época, gafas negras estilo Blue Brothers, pantalones de canutillo cortos, zapatos negros y el maletin con su pistola y sus instrumentos de tortura.
La obra trata de representar el aislamiento, la protección, la pureza mediante la no contaminación.
Lo mejor de la obra es que al niño núnca lo llegas a ver. Obra conceptual inducida.
En Príncipe de Vergara el metro se ha parado. tras unos minutos de espera, un conductor con voz de pelo pincho engominado y Seat Toledo negro ha comentado a los señores viajeros algo indescifrable, teniendo en cuenta la situación: metro parado, anden vacio, tunel negro por delante y tunel negro por detrás. El conductor, a través de megafonía interna del convoy ha dicho: "Atención señores viajeros, por causas ajenas al metro, el servicio no se desarrollará con total normalidad". ¿Por causas ajenas al metro? ¿Cuál podría ser esa causa? ¿Un viajero se ha tirado a la vía? ¿Un coche ha caido a la vía por una alcantarilla?, ¿un agente d ela ORA se ha vuelto loco y busca infractores en los túneles del metro?
Se llama Jade Goody, y desde hace días no sabía donde ubicarla. Hoy me he enterado de su historia. Con todos mis respetos hacia ella, y sin ninguno hacia sus británicos seguidores a los que, sin duda, la niebla les reblandece sus pálidos cerebros. Sin ninguno tampoco para productores, agentes, ventajistas, oportunistas, profesionales de los medios audiovisuales que construyen estos magníficos programas de entretenimiento zafio y grosero. Sin ninguno a los directores y editores de nuestro perruidismo que elevan a categroia de noticia de alcance global y universal la muerte en directo de Jade Goody. Británica, racista, que debe su fama a sus formas grotescas. Viva Goody que ha conseguido sacar al mercado, y forrarse, dos líneas de perfumes, una franquicia de ropa, dos DVDs y creo que hasta discos, y todo por sus gritos, insultos y humillaciones a una concursante india de una especie de Gran Hermano británico. Enhorabuena al tipo que se casó con ella a pesar de su muerte anunciada, y que supuso a la pareja cerca de un millón de libras por la exclusiva. Mi desconcierto por esas decenas, o quizas centenares de miles de personas que han seguido a través de la televisión, en directo, el deterioro, la agonía y la muerte de esta mujer. Enhorabuena a los productores que han pagado exclusivas millonarias por tener en las imágenes del exterminio de Jade. Admiremos a una occidental insultando a una oriental, compremos el espíritu que transmiten sus perfumes y condenemos el racismo como cínicos hipócritas al mismo tiempo. Demos ribombantes nombres a las nuevas avenidas de cartón piedra de los nuevos suburbios burgueses, como "avenida de la integración", y creemos talleres muticulturales de intercambio de experiencias. No entiendo nada. Como decía no me acuerdo quién. "Cuanto más conozco a los hombres más quiero a mi perro". 
Atasco en Madrid, he llegado por los pelos. De vuelta al mundo de ASISA y a su cartel de médicos. El de hoy un sesentón simpatico. Me palpa la pierna y me dice que mi recuperación de la rotura de fibras va estupendamente. Todo bien, excepto que cuando ya me iba me pregunta: ¿tienes claustrofobía?. No lo se, le digo. Le pregunto, ¿por qué? Porque te voy a mandar hacer una resonancia magnética. ¡Coño!, una resonancia magnética para una recuepración de rotura de fibras que se recupera optimamente. No entiendo nada.
Llamo a mi chica mientras paseo, El cielo está blanquecino, pero la tarde es estupenda. Mi chica se rie de mis miedos. Me encanta oirla reir. Se ofrece a acompañarme a la resonancia. Ojala, consigue que todo sea divertido. La claustrofobia la puede cambiar por sólo una experiencia más. Paseo con mi chica por Madrid. La quiero