Historias de todos los días
9 Mayo 2009
Sigue vigente el dicho aquel "Sábado, sabadete, camisa nueva y polvete". Modificado, adecuado a nuestros días. Los tres "nens", con lo que más quieren en sus vidas, sus coches. En chandal, con sus zapatillitas de deporte, con sus mangueritas, dejando sus vehículos relucientes para ir a buscar a sus chorvitas y pasearlas por ahí. Vida normal, o lo más normal que es posible observar un sábado por la mañana.
Una chorvita. ¿Seria ella eh?, ¿mal carácter? ¿Tiene claro lo que quiere?. Yo creo que sí. Me he pasado la mañana escuchando con mi chica un tema de Fito y Fitipladis: Soldadito Marinero. El tema va de un tipo que conoció a una sirena, "de esas que dicen te quiero si ven la cartera llena". "Escogiste a la más guapa, y a la menos buena". Os dejo la canción, es maravillosa. Me la ha enseñado mi chica hoy.
Las Marielas te meten en grandes naves de consumo los sábados por la mañana, antes de comer. Sigues con el chandal y con tus zapatillitas de deporte, y ni se te ocurra protestar o desfallecer, no vaya a ser que no eches el polvete del sábado. Y aún pueden ir más allá. Como te descuides puedes verte cogiendo dos criaturas de cualquier estante y cargar con ellas hasta que decidan irse de casa o echarte a ti de ella.
Los churumbeles crecen. La Mariela ha perdido su prestancia. Sus tetas se han caído y tu has echado barriga, pero la relación de mando y obediencia sigue siendo la misma. Vida de piernas doloridas frente a estantes repletos de artículos, bajo una luz blanca agresiva, con mensajes de ofertas como fondo. La Mariela sabiendo qué busca y tu sin tener ni puta idea de lo que es, sólo acompañándola, sacando la mejor paciencia de dentro de tí. Eres un hombre de fe, ciega fe en que ella quiere lo mejor para tí.
Bajo alguna de estas sombrillas estamos mi chica y yo, disfrutando de un Rioja fresco y una tapa de queso. Nos aturde tanta gente. Nos hemos topado con el mogollón humano de los sábados. Montones de Marielas circulan a nuestro alrededor, como tranvías, incapaces de salirse de sus vías.