Historias de todos los días
13 Agosto 2009
Y de pronto va y se pone a llover la vida como una persona histérica. Meses sin una gota de agua, y de pronto no para de llover. Debería escriir sobre mi pasado, quizás para entender mi presente, pero los acontecimientos que ocurren ahora mismo llaman mi atención y echan un pulso, que ganan, al recuerdo de lo anterior.
Que tonteria contar que llueve, que no para de llover. Que tonteria salir a la terraza para mojarse, para respirar el olor húmedo de la tierra. Miro hacia Toledo, el cielo está negro. Algo de purificación en medio de este desierto que atravieso.