Historias de todos los días
12 Abril 2010
Lo que cuesta volver a la realidad, sea cruda o no lo sea. Esta mañana alguien intentaba meter un colchón de acero por una ventana de un edificio. Lo miraba atónito, perplejo, sin acabar de creérmelo.
Tenía aún en mis retinas otras imágenes y otras sensaciones. Que dos realidades más diferentes. Me encuentro con el cuerpo cansado, y dentro de él el pecho lo encuentro fatigado. Siempre que estás aquí pienso que no estoy donde debería de estar, y me crea estrés pensar que no estás a gusto, en definitiva, que no eres feliz. Un beso.