Historias de todos los días
9 Mayo 2010
Han vuelto las lluvias. No son tan intensas como en meses anteriores, pero han vuelto. Estoy en casa, disfrutando del hogar. Mis goteras arregladas, nuestro taller en marcha. Seco y confortable, repleto de melancolía. Hoy me he de marchar a la costa. Te echo de menos. Estoy convaleciente de un catarro extraño que me produce picores en la garganta y me hace toser con gran dolor. Me acuerdo de ti. Ayer estuve en un pueblo, Velilla de San Antonio. Hablé contigo. te comenté el mal rollo que me había dado la población. Pensé que todos los habitantes del pueblo nos observaban, pensé que eran antropófagos y que nos antojábamos, mi hijo y yo, un bocado exquisito. Te echo de menos.