Historias de todos los días
4 Septiembre 2011
Se acaba el verano y todo el mundo parece estar algo trsite por ello. Ha cambiado el ambiente y poco a poco vuelven las rutinas dormidas. Trato de encontrar lo que es verdadero y lo que es falso. Trato de encontrar el sentido de lo que ocurre, las razones de los hechos y lo único que observo es el cambio del entorno.
Me atonto observando lo que ocurre fuera. Veo los cambios en silencio, implacables y sencillos. Verdaderos.
Miro también mis cosas. Trato de encontrar en los más pequeños detalles algún sentido o acaso espero que los objetos que conviven conmigo puedan transmitirme algún conocimiento.
No dicen nada, sólo miran de manera inanimada, impasibles ante el paso del tiempo, concepto que no les afecta.
Terrenos vacíos, espacios vírgenes sin habitar, espacios inhospitos, llenos de ecos, severos y serios.
Se acaba el domingo, y yo me encuantro aburrido y vacío.