Historias de todos los días
3 Diciembre 2010
Viernes por la tarde. Llevo una mierda de cojones, tras los vasos de vino que han acompañado una fabada asturiana compartida con un viejo zorro de la prensa. Pensaba escribir algo reflexivo, de ahí esta maravillosa foto, pero no puedo, los vapores etílicos inundan gaseosamente mi cerebro haciéndo que mis ideas floten en una especie de turmix galáctico. Quizás lo retome mañana, o a lo mejor esta noche, cuando sereno, sea capaz de comerme el coco sobre sandeces y demás cosas importantes de esta vida. Un beso.