Historias de todos los días
Vengo sudado, con la boca abierta, exhausto. Día pleno, blanco, a pesar del cielo azul. Buscando sombras, como...
Leer más sobre-Sólo desperdicio agua cuando me lavo los dientes. Soy incapaz de cerrar el grifo mientras tengo el cepillo dentro...
Leer más sobre-Vaya, dos meses sin verle y ahora le veo a diario-. -Buenas tardes, o buenas noches ya-. -Buenas- No hay nadie...
Leer más sobreMi joven hijo ha estrellado mi coche. Perdón, exagero. Ha hecho una maniobra brusca y le han golpeado por detrás,...
Leer más sobre—Hombre!!, me alegro de verle. —Gracias, a mi también a usted, ¿Cómo está? —Perfectamente, pero dígame, ¿Qué tal...
Leer más sobre—Le veo a usted fatigado, y más delgado además. —Los putos Reyes Magos, que me traen por la calle de la amargura....
Leer más sobreBajo al bar del pueblo. Los parroquianos siempre me miran al entrar, claro que ellos miran a todo el que entra....
Leer más sobre--Le veo poco sonriente hoy. --Ya, ya, y apenas puedo hablar. ¿Quiere ver algo alucinante? --No me asuste, pero...
Leer más sobre—Hombre! ¿Haciendo sus seis kilómetros? --Eso es. Mire usted que me ha costado, pero aquí me tiene, de vuelta....
Leer más sobreUno de enero. Lo primero que he hecho es levantarme de la cama. Más bien tarde, debían de ser las 10.30 o las 10.40....
Leer más sobre