El Sol declina, el Sol se esconde, el Sol se pone
Y tu lo observas, te preguntas, y te respondes.
Cansado el día, dorado el campo , el polvo frío en el sendero y te imaginas, al otro lado, un nuevo día, otro horizonte.
Cansado el día, el Sol estalla, y tu caminas, cabeza baja. el Sol naranja, y a tus espaldas lo tonos morados de la apatía.
Y es tan bello aquel momento que quieres que se termine, que no sea eterno.
Y ahora miras y el Sol ya ha muerto, del más allá, luz mortecina que apaga los colores.
Oscureciendo, la grava rechina, son tus pisadas hacia la noche.