Historias de todos los días
7 Diciembre 2017
Hay que ver lo que habla la gente. No para de hablar. Hablar está bien, lo que ya no lo está tanto es hablar por hablar. Esta tendencia se basa en la necesidad de tener que hacer ver a los demás que sabemos de todo. O quizás, y creo que es más acertado, en hacer ver que tenemos criterio sobre todo, aunque nuestros razonamientos estén fundamentados en las mayores de las desinformaciones, en ruines sentimientos, en la incultura o en la incapacidad de ejercitar la menta hasta hacerla flexible.
Eso es hablar, y la gente habla en autobuses, a gritos, por los móviles, como queriendo hacer ver a los demás lo importante y complicada que es su vida, evidenciando que sólo está vacía, que es hueca cuando no ruin. Y hablan los jubilados de derechas cuando se reúnen a comer. Y rivalizan las señoras con los señores, y los señores se excitan porque ¿cómo va a tener mi mujer criterios? Peor aún, si lo tiene, ¿Cómo puede estar en disconformidad con los míos? si soy su marido.
Hablar, hablar, rellenar el silencio, compartir obviedades, hablar para el que te escucha se limite a asentir con la cabeza, muñequitos de ventana trasera de automóvil de los setenta, perritos con un muelle en el cuello que balancean eternamente su testa mientras su piel se marchita y oscureciendo por el sol que atraviesa la ventana trasera.
Hablar, habla, opina y vota. Habla, por los codos, sin reflexión alguna. Habla, di lo que piensas, razona, defiende tu dignidad, siéntete tan importante. Habla, para ello básate en tus miedos. Habla, habla todo lo que quieras, ya he desconectado, ya no te escucho, sigue hablando, ya sé los que vas a contarme, ya retomaré tu relato y nada me habré perdido porque eres como una de esas series eternas que de tanto giro inesperado, vuelven al origen para explicar el amor, los celos, el oido, la venganza , y sobre estos conceptos, que son eternos, nada hay que hablar.
Habla, amontona ruido, como una máquina pequeña y diminuta de sonido. Habla, que tus palabras se las lleva el viento, habla que si no lo hay se evaporarán tus sílabas, habla y quédate más vacío.