Historias de todos los días
4 Febrero 2025
Hace un año Lipo hablaba de sus sufrimientos corriendo. Hace un año recreaba como sus dos piernas, doloridas, escapaban de sus caderas, o de dónde quiera que vayan ancladas, y raudas y torpes continuaban avanzando mientras su tronco caía al suelo. Un año después esas sensaciones son muy similares. Observa a LWG y es capaz de revivirlas de una manera tan límpida. El cansancio, el puñetero cansancio lento e inexorable que dibuja al carboncillo las miradas.
Los años, las circunstancias agotadoras, la lucha entre la cabeza y el cuerpo y como éste, al final, siempre acaba ganando pues que bien sabe que es el sostén, el albergue de todo lo demás. El cansancio y su crueldad. Es un asesino anónimo e implacable que se regodea haciéndote ver la vida, allá arriba, subiendo por ese acantilado infranqueable. Pero por encima de todo, que incomprensible es para quien no lo padece ni lo entiende. El cansancio, que solo te deja.