Historias de todos los días
Hoy Lipo se ha quedado en casa. Va a intentarlo hacer uno o dos días por semana para descansar un poco. Su cuerpo ya se cansa de tanta carretera todos los días, aunque realmente no le disgusta conducir. Es un cansancio del que parece que no se da cuenta,...
Y ahora que ya han llegado las golondrinas me viene a la cabeza, me revolotea en la cabeza, como todos los años, el término libertad. Y sí, hay otros pájaros que viven aquí , que pasan los inviernos conmigo, pero no tan salvajes y libres como esos balines...
Una de las mayores verdades que Lipo, con el paso de los años, ha podido constatar, es que los necios siempre lo serán. Piensa Lipo, y esto también lo ha mantenido desde hace años, que los seres humanos no cambian, sino que se especializan. Por lo tanto,...
A mi chica alguien le ha dejado un ramo de flores rojas, algo mustias, frente a la puerta de su casa. Me hace sentir melancólico. Hacía días que no iba por su casa, por lo que las flores deberían de llevar allí varias jornadas. Quien las haya puesto habrá...
¡Vaya!, aquí estás unos días sin escribir y te relegan a los puestos de cola. Tendré que meter recetas de cocina, hablar de amorios o de fiestas, o quizás de conciertos de rock & roll para procurar no dejar de escribir. También puedo hablar de dioses,...
Me he pasado el fin de semana mirando al cielo. No para verificar si dejaba de llover, sino para tratar de descifrar la virulencia del siguiente chaparrón. Chaparrón tras chaparrón, uno detrás de otro, ininterrumpidamente, con regularidad, ordenadamente,...
He ido hasta muy lejos para ver a este atún morir. El no sabía nada, yo tampoco. Ignoro su nombre y él también el mío. Y supongo que debe de tener un nombre porque un pez de más de dos metros y 150 o 200 kilos de peso debe de tener nombre, igual que cualquier...
De nuevo en la capi. Y sigue sin parar de llover. En casa, en mi pequeño cubículo. Día extraño por el cambio de hora, por la partida hacia la rutina, melancolía. He cenado con mi hijo, que ya va conformando sus opiniones y razonando los por qué. Me gusta...
Hay algunas personas que vienen de la misma charca de la que tú. Intuyes que se alimentaron con tus mismos insectos en aquella orilla fangosa. Dejan aflorar este origen común en un ambiente relajado, sin la premura del tiempo, cuando se desembarazan del...
El frío y la desidia men han obligado a abandonar el campo. El frío, la desidia y la apatía, y os aseguro que estoy positivo y con ganas. Refugio en las calderas de la ciudad. En sus canalizaciones urbanas, bien rematadas, en sus chorros de calor herméticos,...
El hombre solo, se recrea en su soledad. Va continuamente pensando que está solo, que va solo. Piensa en los demás como en los habitantes de un país lejano del que se marchó hace tiempo. Piensa en ese país, repleto de fértiles praderas donde crecen cereales...
Bajamos del taxi. Venimos de tomar una copa de vino blanco con ricos manjares de picoteo en las oficinas de lo que ahora llaman un “prospect”, que en lenguaje cristiano, viene a ser un proyecto; es decir, una persona o ente del que podrás sacar dinero...
Tengo nuevos vecinos, o eso creo. ¿Os acordáis de esa viejecita encorvada con una bata rosa que daba de comer a los gatos? Se murió. Su marido, de quien siempre sospeché (novelescamente), que la había asesinado, puso la casa en venta. Mi comentario anterior...
Estaba escribiendo algo serio, algo relativo a mi trabajo, pero en lo más profundo de mi cerebro, resulta , que razono, que me importa un bledo. No hay nada peor que tratar de creer en lo que no crees o en lo que has dejado de creer. Tu racionalidad trata...
No es que me haya vuelto facha, es que llevo dos días paseando por Madrid, del despacho al notario y viceversa. No heredo, no me compro un piso ni lo vendo, simplemente los contratos con el estado son la hostia. Asi que con esto del estado, y la Patria...
Nenes, se marchó enero. Cuando digo nenes, no sé a quién me refiero. No dispongo de un colectivo a quien transmitir ideas ni tampoco reflexiones, me las quedo para mí y con ellas voy construyendo una visión. Mi querida Dana, tu palo aun está recostado...
Ultimo día del mes de enero, y ya es febrero, y ya avanzamos hacia los putos carnavales, y los días se comienzan a alargar, y mi mundo vegetal va abriendo los ojos y echa las primera ojeadas al mundo, simplemente para verificar que es el mismo del ciclo...
Hoy, mi trabajo me ha llevado a una feria gastronómica. Me imagino que habréis estado en alguna de estas ferias sectoriales, una especie de mercado persa lleno de vendedores que se quieren vender cosas entre ellos. He llegado con un compañero del trabajo...
Hoy me he dado un estupendo paseo por la mañana. He cogido mi camino blanco y rectilíneo, pero he decidido hacer la vuelta por en medio de los campos de labranza, a buen ritmo. Mi dispositivo dice que ha sido un paseo enérgico, una media de diez minutos...
Me he levantado hoy con ganas de coger la bicicleta y salir a hacer unos kilómetros. Pero hacía demasiado frío. Me he imaginado sobre ella, con los pies y las manos heladas, el sudor interno que puede tornarse frío en cualquier momento y el esfuerzo ahogado...
Me he propuesto escribir algo con cierta periodicidad, pero sinceramente, no sé exactamente qué. Siento especial placer por esos días en los que aún en la cama, sé que no va a ocurrir nada. Tardo en darme cuenta de ello, pues son raros los días dulces...
Estrenamos año y así, sin darnos cuenta, ya estamos en 2017, total nada. Paro a echar gasolina al coche y pido que me llenen el tanque. Mientras espero en la tienda hojeo las portadas de los periódicos, las tabletas de chicle y todo la variedad de productos...
Aquí ando, en Casablanca. Bueno, ahora no, ahora a 10.000 metros de altura, sobre El Aaiún, en un avión de la Royal Air Maroc que, por cierto, da muchos botes. Voy a una ciudad lejana llamada Dakhla. No ahora tampoco ando por aquí, ahora en otro avión...
Me pregunto si me haría falta ir a un psicólogo. Si fuera el personaje de una novela, sería algo así como ese hombre ya entrado en años, profesional, que comienza a sentir que el mundo en el que ha habitado se comienza a derrumbar a su alrededor y no...
Por fin, el silencio del viernes. El silencio del habla, el silencio en mi cabeza, el silencio de no oír preguntas, de no oír sin querer oír. Silencio en el que sólo oyes tus pasos, tus suspiro o los ruidos que haces al sentarte, al dejar el libro sobre...